Comodoro fue sede de un encuentro sobre Empresas B que reunió a estudiantes, empresarios y referentes del sector
Especial para InfoSur
Solange Freile, referente del ecosistema emprendedor local, en diálogo con InfoSur Radio que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, destacó el interés que generó en la ciudad el reciente encuentro sobre Empresas B y triple impacto, realizado en la universidad con una amplia participación de estudiantes, empresarios y actores del ámbito productivo.
La actividad, desarrollada junto a Sistema B Argentina, puso en agenda una nueva forma de hacer negocios que busca combinar rentabilidad económica con impacto social y ambiental positivo.
“Vimos un aula llena, con más de 100 estudiantes que participaron activamente, hicieron preguntas y se quedaron durante toda la charla”, señaló.
Durante el encuentro, se abordó el concepto de empresas de triple impacto, un modelo que propone generar valor no solo económico, sino también social y ambiental, incorporando estas dimensiones como parte central del negocio.
Freile explicó que, si bien este enfoque ya tiene recorrido a nivel global, en la región todavía se encuentra en una etapa inicial, aunque con un creciente interés por parte del sector empresarial.
“Para nuestra región sigue siendo novedoso, pero cada vez hay más empresarios que se suman a estas conversaciones”, indicó.
En ese marco, la jornada contó también con la participación de referentes del movimiento de Empresas B, como Mariana Arias —integrante de Sistema B Argentina— y el empresario Miguel Ippólito, representante de una firma del sector de demolición y reciclaje, quienes aportaron una mirada práctica sobre la implementación del modelo.
Hipólito compartió su experiencia al frente de una empresa que logró reconvertir su actividad incorporando procesos de economía circular, alcanzando altos niveles de reciclaje en residuos de construcción y reduciendo el impacto ambiental de su actividad.
Por su parte, desde Sistema B se puso el foco en el cambio de paradigma que implica este modelo, planteando la necesidad de repensar el rol de las empresas como actores sociales capaces de generar valor más allá de la rentabilidad económica.
En ese sentido, uno de los aspectos más destacados del encuentro fue el intercambio con estudiantes, quienes plantearon dudas concretas sobre la viabilidad del modelo y su aplicación en el mundo real.
“Se generó una conversación muy interesante con quienes en el futuro van a liderar empresas y tomar decisiones”, explicó Freile.
Además, se abordaron los principales desafíos que enfrenta este tipo de iniciativas, entre ellos el cambio de mentalidad dentro del empresariado y la necesidad de incorporar nuevas formas de medir el impacto de las organizaciones.
“No se trata solo de ganar dinero, sino de cómo se genera ese valor y qué impacto tiene en el entorno”, sostuvo.
Otro de los ejes centrales fue el rol del Estado, de las empresas y de la sociedad en su conjunto, destacando que la transición hacia modelos más sostenibles requiere una acción articulada.
“El problema tiene que estar en el centro, y todos tenemos que ser parte de la solución”, remarcaron durante la jornada.
Asimismo, se presentó la evaluación de impacto B como una herramienta clave para que las empresas puedan medir su desempeño social y ambiental, identificar oportunidades de mejora y avanzar en procesos de transformación.
“El primer paso es entender cómo impacta tu empresa y desde ahí empezar a mejorar”, indicaron.
Finalmente, Freile destacó que este tipo de espacios permiten fortalecer el ecosistema local, generando vínculos, intercambio de ideas y nuevas oportunidades.
En ese contexto, el crecimiento del movimiento de Empresas B en Comodoro Rivadavia comienza a consolidarse como una tendencia en expansión, impulsada por el interés del sector privado y la necesidad de construir modelos productivos más sostenibles.
De esta manera, el encuentro dejó planteado un escenario de cambio en la forma de pensar la actividad empresarial, con nuevos desafíos y oportunidades para la región.