Impulsan nuevas herramientas para prevenir la violencia digital y fortalecer
Aseguran que la Cuenca del Golfo San Jorge todavía tiene potencial para incorporar reservas y sostener la actividad hidrocarburífera
Especial para InfoSur
Oscar Olima, doctor en Geología, en el programa InfoSur Radio, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, sostuvo que la Cuenca del Golfo San Jorge aún posee importantes oportunidades de desarrollo hidrocarburífero y afirmó que la exploración, la incorporación de nuevas tecnologías y la búsqueda de reservas en áreas poco exploradas serán claves para sostener la actividad y el empleo en la región durante las próximas décadas.
El especialista será uno de los disertantes de la charla-debate “Horizontes Productivos de la Cuenca del Golfo San Jorge”, organizada por el Movimiento en Defensa del Petróleo de la Cuenca del Golfo San Jorge, que se desarrollará este jueves en el Centro de Exposiciones y Promoción Turística (CEPTUR) de Comodoro Rivadavia.
Durante la entrevista, Olima explicó que el objetivo del encuentro será acercar a la comunidad una visión técnica sobre la situación actual de la cuenca, su nivel de madurez productiva y las posibilidades que todavía existen para extender la vida útil de la actividad petrolera.
“Queremos compartir una mirada desde el conocimiento geológico y desde la experiencia en exploración y producción para entender dónde estamos y cuáles son las oportunidades que todavía tiene nuestra cuenca”, señaló.
El geólogo destacó que, si bien existen yacimientos con más de cien años de explotación que atraviesan una etapa avanzada de madurez, la realidad de la Cuenca del Golfo San Jorge es mucho más diversa.
“No todos los campos están en la misma situación. Hay áreas que efectivamente se encuentran en un fuerte declino productivo, pero también existen otras que todavía tienen potencial de crecimiento y desarrollo”, explicó.
En ese sentido, cuestionó algunas visiones que presentan a la cuenca como una región completamente agotada desde el punto de vista hidrocarburífero.
“Todavía existen oportunidades de incorporar reservas y continuar desarrollando recursos que aún no han alcanzado su máximo potencial”, afirmó.
Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista estuvo vinculado precisamente a la discusión sobre las reservas disponibles y las perspectivas futuras para la actividad petrolera regional.
Olima sostuvo que la incorporación de nuevas reservas sigue siendo una tarea pendiente y necesaria para garantizar la sustentabilidad del negocio hidrocarburífero.
“La exploración todavía tiene mucho para aportar. Hay sectores de la cuenca que permanecen poco explorados y que ofrecen posibilidades concretas de desarrollo”, indicó.
El especialista explicó que dentro de la industria se denomina “zonas de frontera” a aquellas áreas donde aún existe escasa información geológica y donde pueden encontrarse nuevas oportunidades exploratorias.
“Son regiones que todavía no han sido estudiadas con la profundidad suficiente y que pueden ofrecer nuevos recursos”, señaló.
Además de la exploración tradicional, Olima destacó el creciente interés que despiertan los recursos no convencionales presentes en la cuenca.
Según explicó, las formaciones geológicas profundas, particularmente las vinculadas a las rocas madre D-129 y Neucomiano, representan uno de los grandes desafíos futuros para la industria.
“Esos horizontes profundos todavía tienen un enorme potencial exploratorio y forman parte de las alternativas que la industria debe seguir evaluando”, sostuvo.
La posibilidad de avanzar sobre recursos no convencionales suele generar debates vinculados a los riesgos ambientales y operativos de este tipo de proyectos.
Consultado sobre esa cuestión, el geólogo recordó que toda actividad hidrocarburífera implica niveles de riesgo que deben ser gestionados mediante conocimiento, tecnología y planificación.
“La actividad petrolera es una actividad de riesgo por definición. Lo importante es reducir las incertidumbres mediante estudios, tecnología y experiencia”, explicó.
En ese sentido, remarcó que el riesgo cero no existe en ninguna actividad exploratoria.
“Lo que hace la industria es trabajar para disminuir la incertidumbre y aumentar las probabilidades de éxito”, afirmó.
Olima destacó que durante las últimas décadas la actividad petrolera incorporó avances tecnológicos que modificaron profundamente las posibilidades de exploración y producción.
Entre ellos mencionó el desarrollo de perforaciones horizontales, nuevas técnicas de análisis geológico y herramientas que permiten obtener información mucho más precisa sobre el comportamiento de los reservorios.
“Hoy contamos con tecnologías que hace treinta años eran impensadas y que permiten mejorar la eficiencia y reducir riesgos”, señaló.
Según explicó, la evolución tecnológica constituye uno de los factores que permite seguir encontrando oportunidades en cuencas consideradas maduras.
“La experiencia acumulada y la mejora permanente de las técnicas son fundamentales para extender la vida productiva de los yacimientos”, indicó.
El especialista también se refirió a los distintos métodos de recuperación que actualmente forman parte de las estrategias de producción en la región.
En ese sentido, destacó la importancia de continuar desarrollando proyectos de recuperación secundaria y terciaria, especialmente en campos que presentan elevados niveles de producción de agua.
“Las técnicas de recuperación mejorada son una herramienta indispensable para sostener la producción en áreas maduras”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que estas alternativas no reemplazan la necesidad de seguir explorando.
“No alcanza solamente con mejorar la recuperación de los yacimientos existentes. También es necesario continuar incorporando nuevas reservas”, sostuvo.
Para Olima, el futuro de la cuenca dependerá de una combinación de estrategias que incluyan exploración, desarrollo de nuevos pozos, recuperación mejorada y aprovechamiento de recursos no convencionales.
“No existe una única solución. Hay que trabajar sobre todo el abanico de posibilidades que ofrece la cuenca”, explicó.
Durante la charla también destacó la importancia de mantener inversiones sostenidas en investigación geológica y generación de conocimiento.
“La manera de reducir incertidumbre es estudiar, investigar y seguir perforando”, señaló.
En ese contexto, consideró que la actividad exploratoria debe ser entendida como una inversión estratégica para garantizar la continuidad de la producción futura.
“Si solamente explotamos lo que ya conocemos y no incorporamos nuevas reservas, en algún momento vamos a agotar ese recurso”, advirtió.
Por eso insistió en que la exploración sigue siendo una herramienta central para la sustentabilidad de la industria.
“La producción necesita permanentemente ser alimentada por nuevas reservas”, afirmó.
Finalmente, Olima destacó que la Cuenca del Golfo San Jorge continúa siendo una de las regiones hidrocarburíferas más importantes del país y sostuvo que todavía existen fundamentos técnicos para mirar el futuro con expectativas.
“Tenemos conocimiento, experiencia, infraestructura y recursos. Lo importante es seguir trabajando para transformar esas oportunidades en desarrollo concreto”, concluyó.
De esta manera, el debate sobre el futuro energético de la región vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de combinar innovación, exploración e inversión para sostener una actividad que continúa siendo uno de los pilares económicos y productivos de la Patagonia.