Cannabis medicinal y fibromialgia: una alternativa terapéutica para mejorar la calidad de vida
Especial para InfoSur
La licenciada Paula Saavedra, especialista en cannabis medicinal, en diálogo con InfoSur Radio que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, explicó cómo el uso terapéutico del cannabis puede convertirse en una herramienta complementaria para mejorar la calidad de vida de personas que padecen fibromialgia, una condición crónica que afecta principalmente a mujeres y que suele ser difícil de diagnosticar y tratar.
La fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor crónico generalizado, fatiga persistente, trastornos del sueño y dificultades cognitivas que muchas veces se describen como “niebla mental”. Se trata de una condición que impacta fuertemente en la vida cotidiana de quienes la padecen y que, además, suele ser invisible para el entorno social.
“Es una condición que afecta a muchas personas y que suele ser muy difícil de sobrellevar. Quienes la padecen conviven durante años con dolor, cansancio constante y dificultades para sostener su vida cotidiana”, explicó Saavedra.
En ese contexto, el cannabis medicinal aparece como una alternativa terapéutica que puede contribuir a aliviar algunos de los síntomas asociados a la enfermedad.
Según la especialista, diversas investigaciones están analizando el vínculo entre la fibromialgia y el sistema endocannabinoide, un sistema biológico presente en el organismo que cumple un rol fundamental en el equilibrio de distintas funciones del cuerpo.
Algunas hipótesis científicas sugieren que un déficit o una alteración en este sistema podría estar relacionado con determinadas patologías vinculadas al dolor crónico.
“Hay estudios que plantean que un déficit del sistema endocannabinoide podría estar asociado a condiciones como la fibromialgia, la migraña o el síndrome de colon irritable”, explicó.
En ese sentido, el cannabis medicinal actuaría colaborando con ese sistema biológico, ayudando a restablecer su equilibrio y contribuyendo a mejorar el bienestar general de los pacientes.
Saavedra aclaró que el uso de cannabis medicinal no representa una cura definitiva para la fibromialgia, pero sí puede convertirse en una herramienta terapéutica que ayude a reducir síntomas como el dolor crónico, los problemas de sueño y la ansiedad asociada a estas patologías.
“Lo que buscamos es mejorar la calidad de vida del paciente. Muchas veces se logra dormir mejor, disminuir la ansiedad y reducir el nivel de dolor”, indicó.
Uno de los aspectos centrales del tratamiento es que cada caso debe abordarse de manera personalizada.
Según explicó la especialista, no existe un único modo de utilizar cannabis medicinal, ya que las respuestas del organismo pueden variar considerablemente entre un paciente y otro.
Por ese motivo, el seguimiento profesional resulta fundamental para determinar dosis, preparaciones y vías de administración adecuadas.
“El tratamiento siempre es a medida. Escuchamos al paciente, analizamos cómo está viviendo su dolor y a partir de ahí se define la estrategia terapéutica”, señaló.
Entre las distintas formas de administración del cannabis medicinal se encuentran los aceites, las cremas de uso tópico, los macerados y también infusiones elaboradas a partir de la planta.
Cada una de estas opciones puede utilizarse según las características del dolor y las necesidades del paciente.
Por ejemplo, las cremas suelen utilizarse en dolores localizados, mientras que los aceites tienen un efecto más sistémico. En otros casos, las infusiones pueden resultar útiles para abordar procesos inflamatorios.
También existen situaciones de dolor agudo en las que se utilizan métodos de acción más rápida, como la vaporización.
La elección de cada alternativa depende de múltiples factores, entre ellos la intensidad de los síntomas, la respuesta del organismo y la composición química de la planta utilizada.
En ese sentido, Saavedra destacó la importancia de trabajar con productos de calidad y con trazabilidad, así como con equipos profesionales que puedan acompañar el proceso terapéutico.
“Es fundamental evitar la automedicación. Siempre recomendamos el uso responsable, con seguimiento profesional y con preparados adecuados”, remarcó.
La especialista explicó además que el campo de la medicina cannábica ha avanzado considerablemente en los últimos años, con la aparición de diplomaturas y especializaciones médicas dedicadas al estudio del sistema endocannabinoide.
Esto ha permitido que cada vez más profesionales incorporen esta perspectiva dentro de abordajes integrativos de la salud.
“Hoy existen médicos especializados en endocannabinología que estudian cómo funciona este sistema en el cuerpo y cómo puede abordarse terapéuticamente”, señaló.
En ese marco, el desafío consiste en integrar estos conocimientos dentro de tratamientos que contemplen la complejidad de cada paciente y su historia clínica.
Para Saavedra, el objetivo final es claro: ofrecer herramientas que permitan a quienes padecen dolor crónico recuperar bienestar y mejorar su calidad de vida.
“Lo más importante es escuchar al paciente y acompañarlo en un proceso que le permita sentirse mejor”, dijo la Licenciada para cerrar.