Superando el desafío regional
Solange Freile
Directora en Instituto Altamira Médico | Laboratorio Generis | Innovación Sostenible | Estratega de Energías Verdes y Desarrollo Regional | Golfo San Jorge
Nos encontramos ante un incierto y a su vez desafiante umbral: estamos dejando atrás la zona de confort que nos produjo la industria petrolera durante más de 100 años de desarrollo, y abriéndonos a la idea de ser una nueva fuerza energética para el mundo. Esta vez hablamos de la fascinante posibilidad de ver cambiar otra vez al planeta tierra, desde acá, ahora, pero esta vez por caminos más limpios y sostenibles.
Estamos rompiendo el molde, sacudiéndonos e intentando sacarnos de encima esa parálisis paradigmática que nos produjo la monoproducción, aquella que nos lleva a mirar de reojo y con dudas las nuevas tecnologías, los nuevos trabajos, las nuevas industrias que nos sacan de lo conocido, que no corresponden a todo aquellos a lo que estamos acostumbrados, y que nos brinda la falsa percepción de seguridad de antaño, eso que se enmarca en el paradigma que conocemos y que nos pone de algún modo anteojeras que evitan que miremos a los lados.
Estamos ante un nuevo punto de partida, el inicio de un nuevo proyecto región que involucra a toda una sociedad. Una reinvención, una nueva etapa en la vida de los comodorenses, en la que, aunque parece que se diera un paso hacia el vacío, lo mejor será confiar en nosotros mismos y reconocer que de algún modo estamos más bien volviendo a nuestras raíces, a ese origen que nos gestó con un montón de fortalezas.
Creo fervientemente en el poder de esta comunidad, y seguramente Uds. lectores, también puedan hacerlo. Entiendo que se cuenta con las herramientas para dejar atrás el oro negro y poner todas las fichas en el desarrollo de las energías verdes. El hidrógeno verde se vislumbra como la gran oportunidad que tiene nuestra región en la producción a bajo costo.
Contamos con el talento y el conocimiento del manejo de la energía, los fluidos y la metalmecánica, tenemos puerto, universidad local y escuelas técnicas, grandes extensiones, viento de clase mundial y cercanía al agua de mar, tenemos lo que el mundo requiere.
Superar el desafío, dejar atrás el miedo y salir al encuentro de estas grandes posibilidades que se muestran en el horizonte cercano es el verdadero desafío regional y depende de cada uno de nosotros ir en busca de manifestar ese destino. ¡Comencemos a demandar que esto suceda!
La economía del hidrógeno puede ser un increíble vector de crecimiento para nuestra zona, Chubut y Santa Cruz. Sumar una actividad más, en la coyuntura actual sería más que apreciable. La importancia de no demorarse en crucial, de comenzar ya, porque hay a la vista competidores que ya han arrancado con bríos la carrera. La importancia de contar con una ley para que se puedan materializar proyectos que vienen buscando ser nuestros aliados en esta etapa.
Instalar una industria en la región, exportar energía en sus diferentes formas y romper con la histórica idea de trasladar energía al norte del país.
Necesitamos impulsar políticas más agresivas con acciones grandes medianas y pequeñas, pensar en la generación distribuida, en el aprovechamiento de la energía que nos pueden dar los residuos orgánicos de las industrias y los urbanos. Los goles tempranos que permitan todo un cambio cultural, la transición energética tangible para toda nuestra comunidad.
Somos partícipes necesarios para iniciar un camino que nos permita ser una sociedad más sostenible.
