ÚLTIMO MOMENTO

Ola Rada Tilly 2026 consolidó una propuesta integral con más

Se avanza con tareas de excavaciones y muestreos en Médanos

Defensa Civil realiza una incesante tarea para que las familias

LA MUNICIPALIDAD DE SARMIENTO DESARROLLA TALLERES DE CAPACITACIÓN LABORAL EN

La exención del Impuesto Automotor se podrá gestionar a partir

Se lanzó un acuerdo para dinamizar en la ciudad el

Incendios en la Cordillera: Provincia sostiene el operativo con un

Arte, deporte y naturaleza: propuestas para disfrutar el fin de

Se reemplazará un pluvial antiguo en Ruta 3 para optimizar

Ordenamiento Territorial profundiza su trabajo en el territorio

domingo 25 enero, 2026
InfoSur en Línea InfoSur en Línea
  • Comodoro
    • Rada Tilly
    • Regionales
    • Nacionales
  • Política
  • Economía
  • Policiales
  • Deportes
  • Cultura
  • Turismo
  • Columnistas
    • Mariel Suarez
    • Sergio Mammarelli
    • Gabriela Mendonça
    • Paula Saavedra
    • Jorge Sánchez
    • Club del Libro
logoDARK
  1. Home
  2. Columnistas
  3. Podemos ser esclavos del 30%: ¿Si es así, cual es el futuro de Milei?
 Podemos ser esclavos del 30%: ¿Si es así, cual es el futuro de Milei?
Columnistas Sergio Mammarelli

Podemos ser esclavos del 30%: ¿Si es así, cual es el futuro de Milei?

10 noviembre, 2024

Por: Sergio Marcelo Mammarelli
Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva.
Ex Titular de la Catedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia.
Autor de varios libros y Publicaciones.
Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut
.

Los principales analistas financieros internacionales nos advierten que todavía la Argentina no brinda la confianza suficiente para invertir en el país, más allá de las noticias financieras positivas y macroeconómicas de las últimas semanas. Si bien los bonos suben, baja el riesgo país y la inflación,  todos tienen miedo de que el péndulo histórico de   Argentina funcione a la perfección y en breve tiempo, todo volverá para atrás. Esa misma desconfianza existe también en la inversión y ahorro nacional. ¿Quién se anima a poner hoy un quiosco en nuestro país? Desde afuera preguntan: quién nos asegura que se mantendrá el RIGI y cuánto tiempo durará? Algo similar se preguntan acerca de cuándo se levantará el cepo. En fin, por ahora, todo muy precario y sin ningún consenso, aunque el clima económico sea lo más positivo que ha logrado el Gobierno.

La verdadera razón de estas incertidumbres no son otra cosa que darnos cuenta de que Milei es un “experimento en curso” y como tal, todavía muchos quieren saber que pasará. Él es ajeno al sistema democrático y sigue presentando más dudas que certezas, por más resultados favorables que obtenga en la macroeconomía, donde le está yendo muy bien.

El segundo dato de nuestra incertidumbre es la división del electorado argentino:   el problema del tercio, que viene ya de las PASO. Ese es el porcentaje que votó a Javier Milei y también es el mismo porcentaje que lo volvió a votar en las elecciones generales. Es más, ese 30 es el porcentaje que lo ratificó por tercera vez en el balotaje y que consiguió sumar a otro 26% de la sociedad que eligió a Milei por algún tipo de afinidad, o como última instancia para que no ganara el Peronismo.

Tras una caída en la imagen durante el mes de septiembre, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que elabora la Universidad Torcuato Di Tella y mide la confianza de la gente en el Ejecutivo, destaca que hubo una variación del 12,2% respecto del mes anterior. Hubo una recuperación del Presidente. Si queremos comparar, Mauricio Macri estaba en octubre de 2016, su primer año de gobierno, un 7,9% mejor que Milei y Alberto Fernández, por su parte, tenía en octubre del 2020, 21,7% por debajo del actual Presidente. Los índices son alentadores pero muy fluctuantes.

El Índice de Confianza en el Gobierno subió en todos los sectores, pero menos en la población entre 18 y 29 años. La primera respuesta que a uno se le podría ocurrir es que tiene vínculo con el conflicto universitario.

Si el dato lo queremos ver con optimismo, debemos reconocer que ese 30% obtuvo una representación minoritaria en el Congreso (39 diputados y seis senadores), que luego de idas y vueltas, logró impulsar y sostener un mega paquete de leyes y decretos, pese a una oposición muchas veces mayoritaria. Ese mismo tercio le permitió bloquear con dos vetos al Congreso, como la de los jubilados y las universidades públicas.

Pese a todo, la gran pregunta es qué futuro puede tener una nación gobernada de esta forma. O qué confianza puede transmitirle al mundo una democracia de baja calidad como la que tenemos. O, en términos mucho más duros: un tercio de la sociedad puede alcanzar para llegar al poder y para blindar a un presidente, pero un tercio de los argentinos no alcanza para construir una suerte de país normal que deje de ir de banquina en banquina cada cuatro años.

Hoy asistimos a una muy interesante contradicción cuyo final también está abierto: es el contraste entre un mercado y agentes económicos, fascinados con la política económica y la marcha del Gobierno, y un electorado que comenzó a aflojar en su entusiasmo inicial, debido a la situación social y la política de ajuste. También, como bien señala Carlos Pagni, comienza a visualizarse “un contraste también entre la concepción ideológica de un gobierno que se presenta como liberal en lo económico, apegado a las reglas del mercado y con vocación de cumplirlas, y que en lo institucional muestra reflejos “mandones” y agresivos, de acumulación de poder, no necesariamente liberales”. “Cuando uno mira la política institucional de este Gobierno, no se parece tanto a un proyecto liberal. Uno puede hasta sospechar que hay indicios de ciertos reflejos autoritarios, como si hubiera una especie de autoritarismo de mercado”.

El año próximo todos tienen que ganar las elecciones: en primer lugar, el Gobierno si quiere imponer su modelo y modificar la lógica del tercio. Acá la pregunta sin resolver hasta ahora es la siguiente: qué elegirán los argentinos, la estabilidad de la macroeconomía lograda (equilibro fiscal y descenso de la inflación) o la brutal recesión de la microeconomía (pobreza estructural, ajuste feroz y salarios que no llegan a fin de mes)? A los argentinos les preocupa el empleo en todas sus formas: lo conseguirán, lo mantendrán, les alcanzará con él o lo perderán. Que la inflación baje todos los meses, no significa necesariamente que me alcance para llegar a fin de mes. El problema es cómo quedaste ubicado en la foto. Las cosas aumentan menos, pero siguen aumentando. El 83% de los argentinos redujo (o eliminó) la compra de productos habituales,  sustituyó sus marcas preferidas por otras más baratas y alterna las tiendas (compras esquizofrénicas) en busca del mejor precio. Esto surge de un estudio de la consultora Moiguer, que además agrega que el 48% de los argentinos considera que la capacidad de consumo de su hogar es peor o mucho peor; el 62% interpretó que los ingresos de su hogar se encuentran por debajo de la inflación; el 48% tuvo que usar sus ahorros para pagar gastos cotidianos; el 52% de los argentinos contrajo deudas y 41% no realizó gastos suntuarios, tales como golosinas, chocolates, caramelos o gaseosa.

Lo cierto, es que no solo tiene que triunfar Milei en las próximas elecciones. También necesitan ganar Macri y Cristina. Ambos son dirigentes muy sólidos y potentes en su propio grupo o espacio, pero ambos tienen una enorme imposibilidad para ganar las elecciones. Mientras tanto hacen lo único que pueden hacer: bloquear a otros para que controlen su espacio. En el caso del PRO, Macri la tiene muchísimo más difícil. Tan es así, que Rodríguez Larreta tuvo oportunidad de transmitirle a él, esta simpática profecía: Si a Milei le va bien, el Pro se transformará en la UCEDE de Menem y si pierde, se transformará en el FREPASO de De la Rúa. Todo parte de una realidad palpable: el electorado del Pro simpatiza con Milei y él lo sabe. Por eso Macri, no sabe dónde ubicarse frente a este desconcierto. Si va solo, pierde y se desenmascara. Si se fusiona, se diluye el espacio.

A Cristina no le va mejor. Ella no quiere la renovación del Peronismo porque ella quiere ser la renovación del espacio. Por este motivo se decidió a competir y se la escucha decir por primera vez conceptos más que raros, desde que el déficit fiscal descontrolado es un problema, o la necesidad de actualizar la legislación al nuevo mundo laboral o incluso, escucharla decir que, si bien detrás de una necesidad nace un derecho, ese derecho a su vez origina una obligación. Interesante, ¿no?

No olvidemos que todo esto es un experimento en curso. Nada se le parece en la historia argentina: Milei es outsider ajeno al sistema, en un menú totalmente distorsionado y desconcertante. La caída de la formula Kirchnerismo vs anti-kirchnerismo, nos provoca hoy no saber dónde comienza y termina tanto el oficialismo y también la oposición, cosa que nunca había pasado en nuestro país.

Hasta ahora, Milei gobernó con la lógica autoritaria del odio. Es más fácil aglutinar tras un enemigo a quién odiar, donde el factor de unión es la ira, que aglutinar tras una propuesta innovadora. El resultado, hasta ahora, le viene funcionando bien, pero la sociedad está más violenta porque él es violento. Este modelo de violencia institucional no es otra cosa que una confrontación con un modelo de violencia institucional que supo instaurar el Kirchnerismo. Ambos terminan siendo lo mismo.

¿Adónde conduce todo esto? ¿Puede la continua provocación llevar a otro destino que no sea la violencia física? Hasta ahora, lo único que podemos a apreciar en los conflictos sociales es la aparición de ella. Tanto uso de la violencia simbólica y verbal está provocando que se pase a la siguiente fase. Es un signo preocupante y que parece estar lejos de detenerse. Aquí también hay un final abierto.

La libertad y la igualdad son los dos grandes ideales del ser humano a la hora de pensar una sociedad democrática y desarrollada desde el punto de vista social y económico. Es lo que demuestran los países desarrollados desde la segunda mitad del siglo XX, donde pudieron compatibilizar grados razonables de libertad con grados razonables de igualdad. Por el contrario, si algo aprendimos es que con libertad absoluta no se puede convivir y sin igualdad tampoco. En el caso de la libertad, ella parte precisamente de lo “prohibido” que son las reglas básicas de nuestra convivencia. En el caso de la igualdad, el desarrollo ha demostrado que ella implica la menor brecha entre los extremos, sea ricos y pobres, empleados y desocupados o la dicotomía que queramos buscar como índice social o económico. Toda sociedad desarrollada tiene un cuidadoso equilibrio entre ambos conceptos: la importancia de la libertad sin descuidar  la igualdad.

Nada tiene de esto el discurso del Presidente. Él es extremista. Para él la libertad individual es exclusivamente libertad económica. Tal mutilación explica sus violaciones cotidianas a la libertad de expresión o de todo aquello que se oponga a libertad económica. Se invierte la regla, al no partir de esas reglas básicas de convivencia sino de destruirlas a partir de la libertad económica. Algo mucho peor ocurre con la igualdad. Solo el mercado permitirá el paraíso. Curiosa similitud mesiánica con el socialismo clásico que nos prometía un paraíso de mendigos en una sociedad cada vez más empobrecida.

Es claro que el modelo no está ni en uno ni en otro lado sino en ese difícil equilibrio entre libertad e igualdad con un Estado presente que continuamente esté mediando entre esos dos valores. Hoy nada de eso ocurre y también nos plantea un final abierto, acerca de qué significa el cambio que votamos los argentinos.

Esta semana aparecieron los resultados de una encuesta de la consultora Fixer, una consultora que mide para clientes de diferentes espacios políticos. Algunos datos clave:

  1. El principal problema para los argentinos pasó a ser la«pobreza» (42%) y bajó sensiblemente la preocupación por la «inflación» (14%).
  2. Crece el optimismo a que la inflación seguirá bajando (70%) y cae el pesimismo respecto a un rebote (24%).
  3. Bajan en cambio las expectativas a una mejora general de la economía (de 42% a 40%).
  4. Se mantiene el apoyo a Milei en cuanto a que está haciendo los «cambios que necesita la Argentina» (43%).
  5. Sube el porcentaje de los que creen que el ajuste lo están pagando sobre todo «los que menos tienen» (50%).
  6. El 60% rechaza el veto a las mejoras jubilatorias y el 56%, al aumento de fondos para las universidades. Aunque en este último caso, un 81% está de acuerdo con que las casas de estudio deben ser auditadas.

En cuanto a los pronósticos para las elecciones del año próximo, todo sigue dividido en tercios. Si bien existe una leve ventaja de La Libertad Avanza la puja es casi un empate: el oficialismo pasó de 36% a 35% y

Unión por la Patria, de 28% a 34%. Debajo completaron: PRO 7%, Frente de Izquierda 5%, Peronismo Federal 3%, UCR 2%, Frente Renovador – Massismo 1%, Partido Provincial – Vecinalista 1%.

Milei hoy se da el lujo de ser un simple jugador de golf. Juega solo contra sigo mismo, contra la cancha política, sin adversarios en el horizonte. El Peronismo se consume en su propia salsa y el Pro se debate en fusionarse y desaparecer o ser simplemente el furgón de cola del libertario. Nadie, absolutamente nadie sabe qué pasará y menos aún cómo reaccionará la sociedad frente a este desconcierto. Las encuestas solo marcan un descenso de Milei a su tercio duro, aunque todavía conserva algunos puntos por encima. Cristina y Macri, hacen lo mismo con el suyo. A nadie le alcanza solo. No hay semana en la que el Gobierno no reciba buenas noticias de parte de sus rivales. El desconcierto opositor les permite ganar tiempo hasta que las variables de la economía devuelvan la esperanza de que el futuro será mejor, En el mientras tanto seguiremos con un oficialismo flácido y una oposición indefinida hasta que aparezca una nueva fórmula política que ordene a la sociedad en las próximas elecciones.

En este difícil panorama, frente a distintas alternativas de gobernabilidad, Milei optó por combinar las herramientas que le otorga la Constitución. Primero con la construcción de coaliciones legislativas para cada caso. Su coalición es superficial para cada tema, sea para aprobar leyes o para sostener vetos presidenciales. La otra forma posible de gobernabilidad todavía está lejos. Ella es el presidencialismo de coalición tan común en otros países de la región. Si bien lo intentó con el fracasado Pacto de Mayo, hoy esa posibilidad está casi descartada. No la necesita. En el mientras tanto, el Presidente elige una fórmula de gobernabilidad fuertemente dependiente de factores contingentes, como la fragmentación opositora y el apoyo de la opinión pública. Todo este experimento sin duda funciona mientras se ordena el camino a las elecciones del 2025. De su resultado y el mantenimiento de la opinión pública, dependerá su gobernabilidad futura. Nuevamente otro final abierto hasta ahora.

En última instancia, tal vez la explicación de todo sea una frase que se escuchó en la cumbre de IDEA, que ya había sido pronunciada antes por otros empresarios: “Está loco, pero es el loco que necesitamos”.

En última instancia, todos los que pujan a estas horas, quieren el mismo trofeo, que no es otro que aquel pronunciado en el último discurso en Plaza de Mayo,  el 12 de junio de 1974, donde Perón lo puso sobre la mesa: “Llevo en mis oídos la más maravillosa música, que, para mí, es la palabra del pueblo argentino”.

Por ahora, demasiadas incertidumbres  para hacer pronósticos, salvo una única verdad: Con el 30% no se produce ningún cambio duradero.

Share This:

Previous post
Next post
RELACIONADAS Te puede interesar
Deportes Rada Tilly

Ola Rada Tilly 2026 consolidó una propuesta

25 enero, 2026

Del sábado 10 al domingo 18 de enero de 2026, Rada Tilly fue escenario de

Comodoro

Se avanza con tareas de excavaciones y

25 enero, 2026

Mientras culmina la tomografía eléctrica para analizar el subsuelo en barrio Médanos, un equipo

Comodoro

Defensa Civil realiza una incesante tarea para

25 enero, 2026

El personal Municipal de Defensa Civil, lleva adelante una silenciosa tarea en el sector

INFOSUR EN LÍNEA. Todos los derechos Reservados.