La pérdida del poder adquisitivo y el crecimiento del trabajo
La pérdida del poder adquisitivo y el crecimiento del trabajo informal exponen cambios profundos en la economía argentina
Especial para InfoSur
Alejandro Jones, analista económico, en el programa InfoSur Radio, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, analizó la evolución reciente de los salarios en Argentina y advirtió sobre el fuerte deterioro del poder adquisitivo de trabajadores registrados, el crecimiento del empleo informal y las transformaciones estructurales que atraviesa actualmente el mercado laboral.
Durante una extensa charla, Jones explicó distintos indicadores vinculados a inflación, salarios y empleo, buscando poner en números sensaciones que —según sostuvo— gran parte de la población ya percibe cotidianamente.
“La sensación de que el salario ya no alcanza dejó de ser solamente una percepción: hoy es un dato objetivo”, afirmó.
El especialista recordó que en columnas anteriores ya venían abordando problemáticas vinculadas a caída de la natalidad, cambios demográficos y evolución del empleo.
En esta oportunidad, el foco estuvo puesto específicamente sobre el comportamiento de los salarios frente a la inflación.
Para ello, Jones tomó como referencia el índice salarial elaborado por organismos nacionales y analizó su evolución entre enero de 2023 y marzo de 2026.
Uno de los primeros datos que destacó fue la diferencia creciente entre salarios del sector privado registrado y salarios del sector público.
“Hasta fines de 2023 los índices se movían bastante parejos, pero después se abrió una brecha muy fuerte”, explicó.
Según detalló, desde ese momento los ingresos del sector privado registrado comenzaron a evolucionar por encima de los salarios públicos.
Sin embargo, aclaró rápidamente que eso no implica necesariamente una recuperación real del poder adquisitivo.
“Que un salario suba más que otro no significa que le esté ganando a la inflación”, sostuvo.
Otro de los fenómenos que más llamó la atención del analista fue el crecimiento del salario dentro del sector no registrado.
A partir de julio de 2025 —indicó— los ingresos del trabajo informal comenzaron a crecer por encima de los salarios registrados.
“El sector no registrado terminó acomodándose más rápido que el registrado”, señaló.
Jones vinculó este comportamiento a la posibilidad que tienen muchos trabajadores informales de fijar o renegociar directamente sus ingresos en función de la demanda y del contexto económico.
“El que hace changas o trabaja por cuenta propia puede ir ajustando sus valores mucho más rápido”, explicó.
En cambio, sostuvo que los trabajadores registrados dependen de negociaciones paritarias y acuerdos salariales muchas veces más lentos frente al ritmo inflacionario.
“La política salarial termina condicionando muchísimo al trabajador formal”, afirmó.
El economista aclaró además que el crecimiento del ingreso informal también está asociado a una mayor cantidad de horas trabajadas y a condiciones laborales mucho más precarias.
“El no registrado muchas veces gana más porque trabaja muchísimo más y sin ningún tipo de límite horario”, advirtió.
Como ejemplo, mencionó actividades vinculadas a aplicaciones de reparto y trabajos independientes.
“Hay personas trabajando jornadas larguísimas para sostener determinados ingresos”, indicó.
A lo largo de la entrevista, Jones presentó distintos gráficos comparando salarios e inflación.
Uno de los datos más contundentes fue el comportamiento del salario privado registrado frente al Índice de Precios al Consumidor.
“El salario registrado prácticamente nunca logró superar a la inflación en este período”, explicó.
Según señaló, incluso en momentos donde existieron pequeñas recuperaciones parciales, el deterioro general del poder adquisitivo continuó profundizándose.
“El salario real cayó claramente”, afirmó.
El analista identificó especialmente un deterioro muy marcado durante los primeros meses de 2026.
“Ahí aparece fuerte esa sensación de que ya no alcanza para llegar a fin de mes”, sostuvo.
Jones describió además cómo cambió la economía cotidiana de muchas familias durante los últimos años.
“El horizonte de consumo se fue achicando cada vez más”, explicó.
En tono distendido, utilizó ejemplos vinculados a gastos domésticos y vencimientos automáticos para reflejar la presión económica que atraviesan amplios sectores de la población.
“Antes llegábamos al veinte del mes ajustados; ahora mucha gente ya está complicada el cinco o el diez”, señaló.
Durante la charla también vinculó estos procesos con decisiones económicas impulsadas por el Gobierno nacional.
Según indicó, gran parte de la situación actual responde a un proceso deliberado de “acomodamiento de precios relativos”.
“El Gobierno dijo desde el principio que iba a hacer esto”, sostuvo.
Jones explicó que ese concepto implica modificar relaciones de precios dentro de toda la economía, incluyendo salarios.
“Cuando se acomodan precios relativos, también se está acomodando el valor del trabajo”, afirmó.
En ese sentido, consideró que actualmente Argentina atraviesa un proceso de redefinición estructural del mercado laboral y del esquema de ingresos.
“El objetivo es construir una economía más competitiva internacionalmente y eso impacta directamente sobre los salarios”, explicó.
Otro de los aspectos que remarcó fue la ausencia de mecanismos de compensación social frente al deterioro económico.
“Las herramientas de contención que existían antes hoy prácticamente no están”, advirtió.
Según planteó, esto genera mayores niveles de vulnerabilidad especialmente entre trabajadores registrados de ingresos medios y sectores públicos.
Durante la entrevista también se abordó el crecimiento del autoempleo y de formas laborales independientes como respuesta frente a la crisis económica.
“El trabajo por cuenta propia viene creciendo muchísimo”, señaló.
Sin embargo, aclaró que muchas veces eso ocurre más por necesidad que por elección.
“No siempre es emprendedurismo; muchas veces es supervivencia”, sostuvo.
Jones insistió además en la importancia de analizar los datos económicos sin reducir la discusión únicamente a percepciones políticas o partidarias.
“Los números muestran tendencias muy claras”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que gran parte de las transformaciones actuales todavía se encuentran en desarrollo y podrían profundizarse en los próximos años.
“Europa viene atravesando procesos similares hace décadas y nosotros recién estamos entrando en esa discusión”, concluyó.
De esta manera, el análisis sobre salarios, inflación y trabajo vuelve a poner en agenda el debate sobre el poder adquisitivo, la precarización laboral y los cambios estructurales que atraviesa actualmente la economía argentina.