El avance de la inteligencia artificial y la “delegación cognitiva”
El avance de la inteligencia artificial y la “delegación cognitiva” abren un debate urgente sobre educación, vínculos y control digital
Especial para InfoSur
Horacio Avendaño, especialista en comunicación digital, en diálogo con el programa radial En Línea, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos Radio, analizó el impacto creciente de la inteligencia artificial en la vida cotidiana y advirtió sobre un fenómeno cada vez más extendido: la “delegación cognitiva”, es decir, la cesión de tareas intelectuales a las plataformas tecnológicas.
Durante la charla, el especialista explicó que el crecimiento del mundo digital es tan acelerado que incluso quienes trabajan cerca de estas herramientas quedan rápidamente desactualizados.
“El mundo digital tiene una dinámica exponencial: uno se acuesta con un panorama y al otro día ya es distinto”, señaló.
En ese contexto, uno de los ejes centrales fue el cambio en los hábitos de lectura y escritura, especialmente en relación al uso de pantallas. Avendaño destacó estudios recientes que plantean la necesidad de recuperar prácticas como la escritura manual y la lectura en papel.
Según explicó, investigaciones en países como Suecia muestran que la motricidad fina —como escribir a mano o dibujar— tiene un impacto directo en el desarrollo neurológico, a diferencia del consumo pasivo de contenido digital.
“Las neurociencias demuestran que escribir o leer en papel desarrolla mucho más el cerebro que el uso de pantallas”, indicó.
En esa línea, remarcó que la lectura no solo implica incorporar información, sino también interpretar, imaginar y construir sentido, algo que se ve limitado en entornos digitales donde el contenido aparece ya procesado.
“El libro te obliga a pensar, a interpretar, a construir tu propia versión de la historia”, explicó.
Sin embargo, el fenómeno más preocupante aparece en el uso cotidiano de herramientas digitales, particularmente en la automatización de tareas.
Avendaño advirtió que actualmente cerca del 87% de los correos electrónicos son redactados por inteligencia artificial, lo que evidencia un cambio profundo en la forma de comunicarse.
“Estamos delegando cada vez más tareas a la inteligencia artificial. Eso tiene consecuencias”, afirmó.
Este proceso, definido como “delegación cognitiva”, implica que las personas dejan de realizar actividades como escribir, analizar o incluso tomar decisiones, confiando en sistemas automatizados.
El especialista alertó que esta dependencia puede generar problemas, especialmente cuando las herramientas presentan errores o “alucinaciones”, es decir, información falsa generada por la propia inteligencia artificial.
“Hay casos donde la inteligencia artificial inventa datos, autores o referencias que no existen”, explicó.
En ese sentido, planteó que el problema no es solo tecnológico, sino también cultural, ya que modifica la forma en que las personas se vinculan con el conocimiento y con los demás.
Otro de los puntos abordados fue el funcionamiento de las plataformas digitales como ecosistemas interconectados, capaces de monitorear, filtrar y regular contenidos en tiempo real.
Avendaño mencionó ejemplos concretos donde sistemas automatizados detectan y bloquean contenidos incluso antes de su publicación formal, lo que muestra el nivel de control que han alcanzado estas tecnologías.
“Las plataformas hoy actúan con una capacidad de detección y control muy superior a la de las propias personas”, sostuvo.
Además, se refirió al rol de la inteligencia artificial en la comunicación global, incluyendo su impacto en traducciones, relaciones internacionales y hasta negociaciones geopolíticas.
“La inteligencia artificial ya interviene en cómo se comunican los países, y eso puede generar ambigüedades o errores”, advirtió.
En paralelo, destacó que estas tecnologías ya no son solo herramientas, sino actores con peso propio en la escena global.
“El desarrollo de la inteligencia artificial se está convirtiendo en un factor geopolítico”, afirmó.
Finalmente, el especialista planteó que el avance tecnológico abre un escenario donde las plataformas pueden concentrar un poder cada vez mayor, incluso por encima de los Estados.
“Estamos entrando en una etapa donde el poder ya no es solo de los países, sino de las plataformas”, señaló.
En ese contexto, remarcó la necesidad de avanzar en procesos de alfabetización digital que permitan a la población comprender y utilizar estas herramientas de manera crítica.
De este modo, el debate sobre la inteligencia artificial deja de ser exclusivamente tecnológico para convertirse en una discusión central sobre educación, autonomía, vínculos sociales y soberanía en el mundo digital actual.