Avendaño: “Relativizar estas señales es peligroso: estamos ante fenómenos digitales que requieren atención urgente”
Especial para InfoSur
Horacio Avendaño, magíster en comunicación digital, en diálogo con InfoSur Radio que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, advirtió sobre la gravedad de las nuevas manifestaciones digitales vinculadas a comunidades violentas y remarcó que minimizar estas señales puede generar consecuencias profundas en la vida social, especialmente en niños y adolescentes.
El especialista explicó que muchos de los fenómenos que hoy irrumpen en la agenda pública no son nuevos, sino que forman parte de dinámicas digitales que vienen desarrollándose hace tiempo y que ahora comienzan a hacerse visibles.
“Son temas que ya estaban y que hoy se materializan. Por eso es clave generar alertas tempranas”, señaló.
En ese sentido, hizo foco en la aparición de comunidades digitales vinculadas a contenidos extremos, que operan bajo estructuras complejas y altamente organizadas.
“Hay una arquitectura digital muy sofisticada que coordina acciones de manera precisa y les da un potencial enorme a estas manifestaciones”, explicó.
Avendaño advirtió que este tipo de situaciones impacta directamente en la vida cotidiana, alterando dinámicas familiares, escolares y sociales.
“Hoy que un chico vaya o no a la escuela ya no es lo mismo. Esto cambia la organización familiar y pone en juego la seguridad”, sostuvo.
Uno de los conceptos centrales de su análisis es la necesidad de detectar señales tempranas antes de que los problemas escalen.
“Tenemos que trabajar sobre la luz amarilla, no esperar a que se encienda la roja”, indicó.
Para ello, remarcó la importancia de recuperar la mirada atenta sobre los vínculos cotidianos, algo que —según señaló— se ha debilitado con el paso del tiempo.
“El diseño de nuestra vida cotidiana hoy está en manos de las plataformas, y eso hace que perdamos espacios de interacción humana”, explicó.
En esa línea, planteó que la transformación de los hábitos sociales redujo instancias de contacto directo que antes funcionaban como mecanismos de control y acompañamiento.
“Antes había más presencia en la vida de los chicos: en la escuela, en el club, en el barrio. Hoy eso se ha perdido”, afirmó.
Este cambio, sumado a la falta de límites en el uso de dispositivos, genera un escenario propicio para el desarrollo de conductas problemáticas.
“Si un chico está 14 horas con el teléfono, es porque alguien se lo permite. Ahí hay una responsabilidad clara”, sostuvo.
Avendaño también cuestionó la tendencia a minimizar estos fenómenos por tratarse de conductas protagonizadas por menores.
“Decir que es ‘cosa de chicos’ es extremadamente peligroso, porque lo que hace es generar impunidad”, advirtió.
En ese sentido, remarcó que este tipo de situaciones no son individuales, sino que responden a dinámicas colectivas que se organizan en red.
“Son acciones colectivas, no casos aislados. Hay estructuras detrás que hay que comprender”, explicó.
El especialista señaló que uno de los principales desafíos es aprender a interpretar los nuevos lenguajes y códigos que utilizan estas comunidades digitales.
“No se pueden analizar con las herramientas del siglo pasado. Tenemos que entender cómo se comunican hoy”, indicó.
Además, hizo hincapié en la necesidad de un abordaje integral que involucre a todos los actores sociales: familias, escuelas, instituciones y Estado.
“Esto requiere una acción conjunta. Nadie puede resolverlo solo”, sostuvo.
En paralelo, destacó avances en materia de investigación digital, particularmente en el trabajo del Ministerio Público Fiscal de Chubut, que logró recuperar activos vinculados a delitos informáticos.
Según explicó, se trata de un caso donde, a través de un trabajo coordinado entre distintas jurisdicciones, se pudo rastrear y recuperar dinero obtenido mediante fraude y convertido en criptomonedas.
“Es un hecho muy importante porque demuestra que el sistema puede actuar también en el mundo digital”, señaló.
Este tipo de acciones, agregó, permite recuperar la confianza de la ciudadanía frente a delitos que muchas veces se perciben como imposibles de resolver.
“La gente muchas veces no denuncia porque cree que no hay solución. Estos casos muestran que sí se puede”, indicó.
Finalmente, Avendaño insistió en que el desafío principal es no perder de vista el componente humano en medio de la transformación digital.
“Tenemos que volver a mirar, a escuchar y a involucrarnos. Porque lo que está en juego son los vínculos y la forma en que convivimos”, concluyó.
En un contexto donde las dinámicas digitales avanzan a gran velocidad, el especialista planteó la necesidad de anticiparse, comprender y actuar, evitando la naturalización de conductas que pueden tener consecuencias profundas en la sociedad.