Agostina Parodi: “Hay que perderle el miedo a las grasas saludables y aprender a incorporarlas en la alimentación”
Especial para InfoSur
La licenciada en Nutrición Agostina Parodi, en diálogo con el programa radial En Línea, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos Radio, dedicó su habitual columna a explicar la importancia de las grasas saludables en la alimentación. Durante la entrevista, detalló las funciones de los ácidos grasos omega 3, 6 y 9, identificó los alimentos que los contienen y brindó recomendaciones para incorporarlos a la dieta de niños, adolescentes y adultos.
La profesional buscó despejar una idea frecuente: que todas las grasas deben evitarse porque aportan muchas calorías.
Por el contrario, explicó que determinados ácidos grasos cumplen funciones fundamentales en el organismo y que su consumo debe formar parte de una alimentación variada.
“La idea es sacarle el miedo a todo lo que son las grasas”, expresó.
Parodi señaló que el cerebro tiene una importante proporción de componentes grasos, por lo que una alimentación que aporte nutrientes adecuados resulta especialmente relevante durante el crecimiento y el desarrollo.
Omega 3 y omega 6: grasas que el organismo necesita obtener de los alimentos
La nutricionista explicó que existen distintos tipos de ácidos grasos y que una de las principales diferencias está relacionada con la capacidad del organismo para producirlos.
Los omega 3 y omega 6 incluyen ácidos grasos esenciales, es decir, aquellos que el cuerpo no puede fabricar por sí mismo en cantidades suficientes y que deben incorporarse mediante la alimentación.
En cambio, el omega 9 pertenece al grupo de los ácidos grasos no esenciales, porque el organismo puede sintetizarlo.
Esto no significa que los alimentos que contienen omega 9 carezcan de importancia, sino que su incorporación responde a una necesidad nutricional diferente.
Parodi remarcó que conocer estas diferencias permite elegir mejor los alimentos sin necesidad de recurrir automáticamente a productos especiales o suplementos.
Omega 3: fundamental para el cerebro y la salud cardiovascular
Durante la columna, Parodi presentó al omega 3 como uno de los nutrientes más importantes para el desarrollo cerebral.
Explicó que participa en la estructura y el funcionamiento de las neuronas, así como en los procesos de comunicación entre ellas.
Por ese motivo, destacó su relevancia durante el embarazo, la infancia y la adolescencia, etapas en las que el sistema nervioso atraviesa procesos importantes de desarrollo.
También señaló su participación en la salud visual y cardiovascular.
La nutricionista recordó que determinados omega 3 pueden contribuir a reducir los niveles elevados de triglicéridos, además de intervenir en procesos relacionados con la respuesta inflamatoria del organismo.
Entre las principales fuentes alimentarias mencionó los pescados, especialmente variedades como la caballa, la trucha y el salmón, además de otros pescados de consumo habitual.
También destacó las semillas de chía y lino, y las nueces, como alternativas vegetales para incorporar omega 3.
La importancia del pescado desde la infancia
Parodi dedicó parte de la entrevista a la alimentación complementaria, que generalmente comienza alrededor de los seis meses de vida.
Explicó que el pescado puede incorporarse durante esta etapa, siempre con una preparación adecuada para la edad del bebé.
La profesional señaló que algunas familias postergan su introducción por temor a las alergias.
En ese sentido, destacó que las recomendaciones actuales no indican retrasar sistemáticamente los alimentos potencialmente alergénicos, aunque su incorporación debe contemplar las características y antecedentes de cada niño.
También sugirió ofrecer alimentos nuevos de manera organizada, acompañándolos con otros que el bebé ya haya probado y tolerado.
En el caso del pescado, es importante que esté bien cocido, sin espinas y presentado con una textura segura. Si existen antecedentes de alergias alimentarias o aparecen síntomas de reacción, corresponde consultar con el pediatra.
La nutricionista destacó que familiarizar a los niños desde pequeños con una alimentación variada puede favorecer la incorporación de alimentos nutritivos a lo largo de su crecimiento.
Omega 6: piel, crecimiento y defensas
Otro de los nutrientes abordados fue el omega 6.
Parodi explicó que este grupo de ácidos grasos esenciales participa en funciones relacionadas con el crecimiento, el mantenimiento de la piel y el funcionamiento del sistema inmunológico.
Entre sus principales fuentes mencionó los frutos secos, las semillas y aceites vegetales como los de girasol, maíz y soja.
La profesional recordó que un mismo alimento puede aportar diferentes tipos de grasas y otros nutrientes.
Por eso, señaló que no es necesario pensar cada alimento exclusivamente como fuente de un solo omega, sino considerar el conjunto de la alimentación.
Omega 9: el aporte del aceite de oliva y las aceitunas
Al referirse al omega 9, Parodi explicó que se encuentra en alimentos de consumo relativamente habitual.
Entre ellos mencionó el aceite de oliva y las aceitunas.
La nutricionista relacionó este tipo de alimentos con patrones alimentarios como la dieta mediterránea, caracterizada por la presencia de aceites vegetales, frutos secos, semillas y otros productos de origen vegetal.
También recordó que las aceitunas pueden contener cantidades importantes de sodio debido a su conservación en salmuera.
Por eso, recomendó prestar atención a la cantidad consumida y señaló que enjuagarlas puede ayudar a retirar parte de la sal superficial.
¿Cuántas veces por semana conviene comer pescado?
Uno de los momentos más prácticos de la columna estuvo dedicado a la frecuencia de consumo.
Parodi recomendó incorporar pescado dos o tres veces por semana, siempre que sea posible, y variar las preparaciones para facilitar su aceptación.
Explicó que no es necesario limitarse al pescado servido como plato principal.
También puede incluirse en tartas, empanadas, ensaladas y otras recetas familiares.
Entre las preparaciones sugeridas mencionó el horno y la plancha, en lugar de recurrir habitualmente a las frituras.
La profesional reconoció que el precio de algunas variedades, como el salmón, puede representar una dificultad, por lo que destacó la importancia de considerar otras opciones disponibles.
Respecto del atún en conserva, aclaró que puede formar parte de la alimentación, aunque recomendó priorizar la variedad y no depender exclusivamente de ese producto.
Semillas de chía y lino: cómo aprovechar mejor sus nutrientes
Las semillas ocuparon un lugar destacado en las recomendaciones de Parodi.
Explicó que la chía y el lino son opciones accesibles para sumar grasas saludables a diferentes comidas.
Pueden incorporarse en yogures, ensaladas, panes y otras preparaciones.
Sin embargo, hizo una distinción importante entre consumirlas enteras y hacerlo después de molerlas o hidratarlas.
Según explicó, cuando el objetivo es aprovechar mejor los ácidos grasos presentes en estas semillas, conviene prestar atención a su preparación.
En particular, moler las semillas de lino favorece el aprovechamiento de sus nutrientes, mientras que hidratarlas puede modificar su textura y facilitar su incorporación a determinadas recetas.
Parodi señaló que las semillas enteras también aportan fibra, beneficiosa para el funcionamiento intestinal.
En cuanto a las cantidades, mencionó como referencia entre una y tres cucharadas soperas distribuidas a lo largo del día, dependiendo de la edad, las necesidades y los objetivos de cada persona.
Frutos secos: no hay que temerles por sus calorías
La nutricionista también se refirió a uno de los prejuicios más frecuentes sobre las nueces, almendras y otros frutos secos: la idea de que deben evitarse porque engordan.
Explicó que son alimentos con una elevada densidad energética, pero que también aportan grasas saludables y otros nutrientes importantes.
Por eso, sostuvo que su consumo debe evaluarse dentro del conjunto de la alimentación y no solamente a partir de la cantidad de calorías.
Parodi señaló que una porción adecuada puede variar según la edad, el nivel de actividad física y los objetivos nutricionales.
También propuso incorporarlos como colación entre comidas, especialmente cuando transcurren varias horas entre el desayuno, el almuerzo o la merienda.
La profesional recomendó preferir las variedades naturales, sin agregado de sal.
En el caso de bebés y niños pequeños, los frutos secos deben ofrecerse en presentaciones seguras para evitar el riesgo de atragantamiento, como pastas suaves o preparaciones molidas, y no enteros.
Aceites y palta: cómo incorporarlos a las comidas
Durante la entrevista también se habló sobre los aceites vegetales y la palta.
Parodi recomendó utilizar aceites como los de oliva o girasol en preparaciones cotidianas, especialmente como aderezo de ensaladas y otros alimentos.
La profesional puso énfasis en evitar el uso excesivo de frituras y en aprovechar distintas fuentes de grasas saludables.
También mencionó el aceite de coco, aunque aclaró que no es indispensable incorporarlo para lograr una alimentación adecuada.
Respecto de la palta, explicó que puede formar parte del desayuno, la merienda o las comidas principales, acompañada por otros alimentos.
Destacó que las cantidades no deberían determinarse mediante reglas rígidas, sino considerando el hambre, la saciedad y las necesidades de cada persona.
“No nos quedemos con hambre”, expresó al cuestionar las restricciones alimentarias que no contemplan las necesidades individuales.
Suplementos: primero evaluar la alimentación
Hacia el final de la columna, Parodi se refirió al consumo de suplementos nutricionales, especialmente entre personas que realizan actividad física.
La profesional advirtió sobre la tendencia a incorporar productos de proteínas, aminoácidos u otros nutrientes sin una evaluación previa.
Recordó que un suplemento está pensado para complementar la alimentación cuando existe una necesidad específica, no para reemplazar comidas habituales.
En ese sentido, recomendó revisar primero qué alimentos consume la persona, cuáles tiene disponibles y si su alimentación cubre sus requerimientos.
También señaló que las necesidades nutricionales cambian según el tipo de actividad física y los objetivos individuales.
Parodi insistió en que la indicación de suplementos debe realizarse con acompañamiento profesional y no simplemente por recomendaciones informales o tendencias difundidas en redes sociales.
Comer mejor sin miedo a las grasas
La columna dejó como mensaje central que una alimentación saludable no consiste en eliminar las grasas, sino en aprender a distinguir sus diferentes fuentes y funciones.
Pescados, semillas, frutos secos, aceites vegetales y palta pueden contribuir a una dieta variada y nutricionalmente adecuada.
Para Agostina Parodi, el desafío es abandonar las prohibiciones generales y prestar mayor atención a la calidad de los alimentos, las necesidades personales y la relación que cada individuo mantiene con la comida.
La profesional remarcó que las grasas saludables forman parte de una alimentación equilibrada y cumplen funciones esenciales, especialmente durante las etapas de crecimiento y desarrollo.
Su recomendación final fue priorizar los alimentos reales, evitar las restricciones innecesarias y recurrir a la orientación profesional antes de incorporar suplementos o modificar de manera importante los hábitos alimentarios.