Mesa política: Luis Caputo dará una conferencia de prensa para
La Escuela 111 cumplió 106 años: de sus raíces ferroviarias a nuevas generaciones que mantienen viva su historia
Especial para InfoSur
Valeria Álvarez, directora de la Escuela 111 “Mar Argentino” de Kilómetro 5, en diálogo con InfoSur Radio, que se emite por Petroleros Jerárquicos, celebró los 106 años de una institución profundamente vinculada con la historia ferroviaria de Comodoro Rivadavia y destacó la continuidad generacional que todavía puede observarse en sus aulas, donde hoy estudian niños cuyos padres y abuelos también fueron alumnos. El aniversario reunió a estudiantes, familias, exalumnos e instituciones para volver a enlazar el pasado y el presente de una escuela centenaria.
La celebración encontró a la comunidad educativa rodeada de trabajos realizados durante las últimas semanas por los propios estudiantes.
Las producciones ocuparon diferentes espacios del establecimiento y fueron acompañadas por un mural colectivo desarrollado junto con la Escuela 806 de Arte Público.
La iniciativa estuvo abierta a las familias y a la comunidad, que participaron en la construcción de una intervención artística ubicada en uno de los patios internos utilizados diariamente por los chicos.
Para Álvarez, ese protagonismo de los estudiantes constituye una parte fundamental de la identidad de la institución.
Durante el aniversario se realizaron actos tanto en el turno mañana como en el turno tarde, con producciones artísticas preparadas por los alumnos y acompañadas por sus familias.
Una escuela nacida alrededor del ferrocarril
La historia de la Escuela 111 está estrechamente relacionada con la identidad de Kilómetro 5 y con las familias ferroviarias que dieron forma al sector.
Más de un siglo después, aquella pertenencia todavía puede reconocerse entre quienes atraviesan sus aulas.
Álvarez explicó que actualmente concurren hijos e incluso nietos de antiguos estudiantes.
Esa continuidad permite que la escuela funcione como algo más que un establecimiento educativo: también constituye un espacio donde se conserva parte de la memoria colectiva del barrio.
La matrícula, según indicó la directora, se mantiene pese a los cambios demográficos que afectan a las instituciones educativas.
A las familias históricas de la zona se suman actualmente otras que llegan desde distintas provincias por razones laborales y eligen la Escuela 111 para la educación de sus hijos.
Fotografías para unir pasado y presente
La memoria ocupó un lugar especial durante la celebración.
Entre quienes participaron estuvo Maggie Quintero, exalumna e integrante de la Asociación Rescate Histórico “Detrás del Puente”.
La propuesta incluyó una muestra fotográfica que permitió recuperar diferentes etapas de la institución.
Quintero aportó imágenes relacionadas con los primeros tiempos de la escuela, mientras que los estudiantes de quinto grado trabajaron con fotografías correspondientes a períodos más recientes.
El resultado permitió construir un recorrido visual entre distintas generaciones.
“Siempre los cumpleaños de la escuela conjugan el pasado y el presente de manera simultánea”, destacó Álvarez al describir la emotividad que acompaña cada aniversario.
La institución conserva además un logo creado años atrás por propios estudiantes, otro elemento que forma parte de esa identidad construida a través de sucesivas generaciones.
Una escuela centenaria que también necesita renovarse
Los 106 años representan un motivo de orgullo, pero implican también desafíos cotidianos relacionados con el mantenimiento y actualización del edificio.
Álvarez explicó que la estructura fue modificándose con el paso del tiempo para responder a las necesidades de cada etapa.
Actualmente, la conducción continúa realizando gestiones para renovar elementos y equipamientos.
La directora puso un ejemplo sencillo pero representativo de ese proceso.
Cuando asumió en 2024, las aulas todavía contaban con pizarrones de tiza. A partir del trabajo conjunto con la Asociación Cooperadora, integrada por familias de la comunidad educativa, pudieron reemplazarlos por pizarras para marcadores.
Son transformaciones pequeñas frente a los 106 años de historia, pero reflejan el desafío permanente de conservar una institución centenaria mientras se la adapta a las necesidades actuales.
Los chicos, protagonistas del aniversario
Álvarez quiso destacar especialmente el papel de los estudiantes durante los festejos.
Los dos turnos tuvieron sus propias actividades y fueron los niños quienes protagonizaron las diferentes producciones artísticas.
Las familias también acompañaron las propuestas y participaron de una celebración que buscó trascender el acto protocolar.
Ese espíritu comunitario aparece como uno de los elementos que permitió a la institución atravesar más de un siglo de transformaciones.
Cambió Kilómetro 5, desapareció aquel mundo ferroviario que acompañó sus primeros años y se modificaron también las familias y las formas de enseñar. Sin embargo, la escuela permaneció.
A sus aulas continúan llegando descendientes de antiguos alumnos y, al mismo tiempo, chicos pertenecientes a familias recién incorporadas a la ciudad.
En esa convivencia entre memoria y renovación puede encontrarse buena parte del significado de este aniversario: la Escuela 111 no solamente conserva 106 años de historia de Comodoro Rivadavia; continúa escribiéndola todos los días con una nueva generación de estudiantes.