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Inteligencia artificial y cultura digital: Comodoro impulsa una diplomatura con alcance iberoamericano
Especial para InfoSur
Horacio Avendaño, referente del programa de alfabetización mediática y cultura digital de Comodoro Rivadavia, en diálogo con InfoSur Radio, que se emite por Petroleros Jerárquicos, destacó la puesta en marcha de una diplomatura de extensión universitaria sobre inteligencia artificial y cultura digital, una propuesta de formación que articula a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco con organismos internacionales y espacios de acceso tecnológico de distintas localidades de Chubut. La iniciativa ya superó los 130 inscriptos y busca ampliar las posibilidades de capacitación frente a los cambios acelerados que atraviesan la vida cotidiana.
La propuesta fue uno de los principales temas abordados durante una nueva edición de la columna Mundo Digital, en la que Avendaño reflexionó sobre la velocidad de las transformaciones tecnológicas y las dificultades que enfrentan las instituciones para acompañarlas.
El especialista sostuvo que los avances en inteligencia artificial, comunicación y plataformas digitales obligan a revisar permanentemente las estrategias de capacitación.
Según relató, incluso después de participar en congresos internacionales sobre comunicación y tecnología, resulta evidente que los desarrollos continúan modificándose a una velocidad que exige formación constante.
En ese contexto, consideró que la articulación entre instituciones es uno de los desafíos centrales para construir políticas públicas capaces de responder a las nuevas demandas sociales.
Una diplomatura abierta a quienes terminaron la escuela secundaria
La nueva diplomatura se desarrolla en el ámbito de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
Avendaño destacó especialmente una característica de la propuesta: no es necesario contar con un título universitario para cursarla.
Se trata de una diplomatura de extensión, una modalidad de formación académica que permite acceder a conocimientos especializados a personas que hayan completado sus estudios secundarios.
El objetivo es ampliar las oportunidades de capacitación más allá de quienes tradicionalmente podían acceder a estudios de posgrado.
La formación tiene una duración de ocho meses, se desarrolla de manera completamente virtual y contempla clases en vivo, materiales disponibles en el campus universitario y actividades que pueden realizarse en diferentes horarios.
Esta flexibilidad permite que quienes trabajan, tienen responsabilidades familiares o viven lejos de los centros universitarios puedan organizar sus propios tiempos de estudio.
“Cualquier persona que esté interesada en la temática, que tenga la escuela secundaria hecha, va a poder capacitarse y recibir su título”, explicó Avendaño.
La capacitación llega también al interior de Chubut
Uno de los aspectos más destacados de la iniciativa es su alcance territorial.
Avendaño explicó que se logró articular con 11 Puntos Digitales de la provincia, lo que permite acercar la propuesta a localidades que no siempre cuentan con una oferta académica de estas características.
Mencionó, entre otras, a Río Mayo, Río Senguer y Trevelin.
Para quienes viven en esos lugares, la posibilidad de utilizar los espacios tecnológicos disponibles representa una alternativa concreta para acceder a la formación.
El especialista consideró que esta articulación constituye una forma de democratizar el conocimiento.
La iniciativa también cuenta con vínculos de cooperación con UNESCO y organismos iberoamericanos del ámbito cultural, lo que permite incorporar experiencias y especialistas de otros países.
Avendaño recordó que Comodoro Rivadavia participa de iniciativas internacionales vinculadas con alfabetización mediática y destacó que estos intercambios permiten posicionar a la ciudad como un espacio de referencia desde el cual también pueden generarse propuestas destinadas a pequeñas localidades de la región.
Según señaló, este proceso de vinculación institucional lleva aproximadamente tres años de trabajo.
Especialistas internacionales y más de 130 inscriptos
Al momento de la entrevista, la diplomatura ya había superado los 130 inscriptos, una respuesta que Avendaño valoró especialmente por las características de la propuesta.
Entre las actividades iniciales mencionó la participación de la periodista, comunicadora e investigadora Silvia Bacher, vinculada a iniciativas de alfabetización mediática de UNESCO.
También anunció la intervención de un especialista brasileño relacionado con programas de formación y comunicación digital del organismo internacional.
Las conferencias forman parte del programa académico, aunque Avendaño aclaró que las personas interesadas pueden acceder a los contenidos posteriormente a través del campus virtual.
De esa manera, la participación no queda condicionada a la posibilidad de conectarse en el horario exacto de cada exposición.
Cuando una receta médica depende de saber utilizar un celular
Uno de los pasajes más significativos de la entrevista estuvo relacionado con las dificultades digitales que enfrentan numerosos adultos mayores.
Avendaño planteó un ejemplo cotidiano: un trabajador comunitario o integrante de un equipo de salud llega a un domicilio y encuentra a una persona que necesita ayuda para gestionar una receta de PAMI porque no comprende cómo utilizar el teléfono.
“Ayudame que no puedo sacar la receta del PAMI porque no entiendo el teléfono”, ejemplificó al describir una demanda que aparece cada vez con mayor frecuencia en el trabajo territorial.
El problema muestra cómo la digitalización de servicios está modificando incluso las tareas de quienes se desempeñan en áreas tradicionalmente vinculadas con la salud y la asistencia comunitaria.
Hoy, además de conocimientos específicos sobre atención sanitaria, muchas veces necesitan herramientas para orientar a personas que tienen dificultades para utilizar aplicaciones, recuperar WhatsApp o realizar gestiones bancarias.
Para Avendaño, la alfabetización digital ya no puede considerarse una formación reservada a especialistas en informática.
Se está convirtiendo en una competencia necesaria para trabajadores de distintos sectores y para ciudadanos que necesitan resolver situaciones básicas de su vida cotidiana.
Niños, plataformas y nuevas preocupaciones familiares
El especialista también abordó la relación entre las nuevas tecnologías y las familias.
Recordó una actividad realizada en el ámbito educativo vinculado con la obra del padre Corti, donde se encontró con decenas de padres que desconocían el funcionamiento de Roblox, una plataforma utilizada por niños y adolescentes.
El episodio le permitió explicar por qué las políticas de capacitación deben actualizarse constantemente.
Las plataformas cambian, aparecen nuevos servicios y las formas de interacción digital se modifican antes de que muchos adultos logren comprender completamente las anteriores.
En ese escenario, Avendaño sostuvo que las familias necesitan herramientas para acompañar a los niños en sus experiencias digitales.
La preocupación no pasa por impedir el contacto con la tecnología, sino por favorecer una crianza digital saludable, en la que los menores no queden solos frente a las plataformas y sus contenidos.
“Si el Estado se queda afuera, el que queda adentro es el mercado”
La entrevista también permitió abordar una discusión más amplia sobre el papel de las políticas públicas.
Avendaño advirtió que las instituciones suelen avanzar a un ritmo considerablemente menor que las empresas tecnológicas.
A su entender, esa diferencia puede dejar a los ciudadanos sin herramientas suficientes para comprender los servicios que utilizan, analizar críticamente sus contenidos o reconocer los derechos involucrados en el entorno digital.
“Si la política pública del Estado se queda afuera, el que queda adentro es el mercado con las aplicaciones”, afirmó.
Desde esa perspectiva, la alfabetización mediática no consiste solamente en enseñar a utilizar dispositivos.
También implica comprender cómo funcionan las plataformas, qué intereses intervienen en ellas y de qué manera pueden afectar las decisiones y relaciones de las personas.
Avendaño insistió especialmente en la situación de los sectores más vulnerables.
Una persona mayor que no puede gestionar un medicamento o un niño que utiliza plataformas digitales sin acompañamiento representan, para el especialista, ejemplos concretos de las consecuencias que puede tener la ausencia de formación y orientación.
La necesidad de instituciones que trabajen juntas
La articulación institucional fue otro de los conceptos que atravesó la columna.
Avendaño sostuvo que uno de los mayores obstáculos para desarrollar políticas públicas sostenidas no siempre es la falta de proyectos, sino la dificultad para coordinar agendas y recursos entre organismos.
Cuando distintas instituciones organizan actividades similares sin trabajar conjuntamente, explicó, pueden terminar duplicándose esfuerzos y gastos.
Por eso valoró especialmente que la diplomatura reúna a la universidad, organismos internacionales, municipios y espacios de formación tecnológica.
El desafío, consideró, consiste en sostener acuerdos aun cuando existan diferencias políticas o institucionales.
“Lo más difícil en el mundo es articular instituciones”, expresó al recuperar una de las discusiones presentes en los ámbitos internacionales de alfabetización mediática.
Para Avendaño, el valor de la propuesta reside también en demostrar que esa articulación puede concretarse desde Comodoro Rivadavia y extender sus resultados hacia otras localidades.
Una formación que busca acompañar los cambios de la sociedad
Hacia el cierre de la entrevista, Avendaño volvió sobre una preocupación que atraviesa buena parte de sus columnas: la velocidad de las transformaciones tecnológicas obliga a revisar permanentemente los contenidos educativos y las políticas públicas.
Señaló que existen planes de estudio diseñados hace años, cuando la inteligencia artificial todavía no tenía la presencia que hoy posee en numerosos ámbitos de la vida cotidiana.
Por esa razón, consideró necesario construir propuestas flexibles, capaces de incorporar nuevos contenidos y responder a las necesidades que surgen en el territorio.
La diplomatura sobre inteligencia artificial y cultura digital aparece, en ese marco, como una experiencia que busca combinar formación académica, acceso territorial, cooperación internacional y herramientas para la ciudadanía digital.
Más allá de los conocimientos técnicos, el objetivo es que cada vez más personas puedan comprender las tecnologías con las que conviven, utilizarlas de manera crítica y participar de un mundo donde numerosos derechos, servicios y oportunidades dependen crecientemente de una pantalla.
Cómo acceder a la diplomatura
Avendaño informó que, al momento de la entrevista, la inscripción continuaba abierta.
Las personas interesadas pueden consultar la cuenta de Instagram Cultura Digital MCR o comunicarse con la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNPSJB para obtener información sobre el formulario de inscripción y el acceso a la plataforma.
La propuesta está destinada a personas con estudios secundarios completos y tiene una duración de ocho meses, bajo modalidad virtual.