“Escuelas del siglo XIX, docentes del XX y alumnos del XXI”: radiografía de la crisis educativa
El Mag. Horacio Avendaño, la Lic. Teresa Ruiz y Conrado Bonfiglioli, referente del IAPG, formaron parte de un debate que tuvo como eje principal el sistema educativo argentino y su evidente desactualización.
El pasado jueves, en el programa radial En Línea 106.1 Petroleros Jerárquicos Radio, tuvo lugar una mesa de debate acerca del sistema educativo argentino, en la que participaron el Mag. Horacio Avendaño, la Lic. Teresa Ruiz y Conrado Bonfiglioli, referente del IAPG. “El mundo cambió, esa escuela de la década de los 80 no es en nada parecida a la de los 2000 y menos a la de ahora” señaló Avendaño.
Haciendo la comparación con otros sistemas educativos, Bonfiglioli comentó “las transformaciones en educación en el mundo han sido muy parecidas, por ejemplo, Japón, Corea del Sur, China y Alemania tienen el esquema de 6,3,3 4/5, que significa 6 años de primaria, 3 de secundario básico, allí se termina la obligatoriedad, 3 de un segundo secundario especializado o preparatoria y posteriormente las carreras técnicas y universitarias de 4 o 5 años. Esos países han tenido éxito, porque tienen un sistema centralizado, la educación la maneja la nación, han sacado profesionales y han tenido avances en la economía, nosotros seguimos con esquema viejo y que no ha sabido sustentarse en el tiempo a partir de la Ley de Educación Federal de los 90. Tenemos que volver al concepto de que la escuela educa, pero no contiene”.
En esa línea, Ruiz sintetizó “estamos con escuelas del siglo XIX, con docentes del siglo XX y alumnos del siglo XXI. La escuela dejó de ser atractiva y eso es crucial, programas que están porque debemos cumplir con los diseños que nos envían y no actualizados a un nuevo siglo, a un nuevo paradigma”.
“En la escuela aprenden contenidos legitimados por el Estado, pero la pregunta que nos hacemos es si esos contenidos hoy se pueden transformar en competencias que el mundo necesita, lo que la mayoría de los chicos te dicen es que la escuela enseña cosas para otro mundo. Estar formado en el mundo digital, por ejemplo, es imprescindible hoy para cualquier empresa, ahora cuando vas a ver si los planes de estudio abordaron esos saberes no están. Tenemos un mundo nuevo, con propuestas educativas que se han quedado por distintas razones atrapadas en ese tiempo, que al tiempo que te lleva” agregó Avendaño.
En este sentido, Bonfiglioli opinó “hay que preparar al chico para el futuro laboral, muchas veces se reciben, tienen una carrera universitaria y no están preparados para tener un trabajo para lo que estudió. Hay un montón de casos de gente que no tiene un estudio de grado y que está hoy liderando empresas, y cuando ves su CV no pasaron por la universidad, pero tienen una formación distinta que es muy difícil de encarrilarla hacia la formal. Esto es lo que hay que estudiar, a ver cómo se puede incorporar a la escuela, eso que sería la forma de darle a los chicos un incentivo para decir esto si me sirve”.
En consonancia, Avendaño remarcó “si pretendemos consensuar una política educativa que tenga como objetivos establecer la igualdad, pensar el nuevo mundo, lo que hay que alinear definitivamente es el Ministerio, escuela, docente, estudiante, porque algo que queda por fuera de esos eslabones hace que esa cadena se rompa”.
Por su parte, Bonfiglioli recalcó que la clave está en transformar el paradigma “la educación disruptiva propone que cada alumno pueda dar su máximo sin importar en qué punto de la línea se encuentra. La educación hoy en el mundo es indicador de futuro, si una empresa piensa en invertir en Argentina si puede sostener esa empresa en el tiempo, pero si dentro de 20 años le van a faltar ingenieros no van a venir, es un indicador de inversiones. Veámoslo desde un lugar social y desde un lugar puramente monetarista, de inversiones y de poder avanzar en determinadas situaciones, la educación es fundamental”.
Por otra parte, Avendaño destacó la necesidad urgente de reforzar el oficio docente con capacitación dado que “siempre partimos de que los docentes enseñamos igual de como fuimos formados, repetimos prácticas que son las que conocemos, las que tenemos a la vista”.
El cierre estuvo marcado por un conceso “las modificaciones, los cambios de estructura, no van a salir de los políticos por los políticos mismos, van a salir cuando la sociedad lo exija. Cuando éste se dé cuenta de lo que se está exigiendo y que lo van a votar si lo hace, ahí lo va a hacer”, concluyó Bonfiglioli.