Chubut alcanzó el récord nacional de anteojos entregados a alumnos
“Cannabis y Epilepsia”
Por: Lic. Paula Saavedra
Psicopedagoga.
Cannabicultora.
Presidenta Fundación Soy Niño-
Terapeuta niñez y familia.
Diplomada en Cannabis Medicinal.
Cofundadora Red Cannabis Patagonia.
En esta entrega hablaremos de la utilización del Cannabis como tratamiento posible para los trastornos convulsivos y la epilepsia.
En la historia de la Medicina se pueden encontrar registros sobre el uso del cannabis en el tratamiento de las convulsiones, una de las formas clínicas de las crisis epilépticas, desde mucho antes de la era cristiana.
En nuestro tiempo, el uso de cannabis y particularmente de cannabidiol (CBD) en el tratamiento de la epilepsia, se ha ido extendiendo a partir de los hallazgos de la investigación preclínica y clínica, así como de múltiples relatos de mejorías significativas de distintos tipos de epilepsia de difícil control.
Cabe destacar que un porcentaje significativo de pacientes con epilepsia no tiene una respuesta terapéutica satisfactoria, habiendo quienes sufren decenas y centenas de crisis diarias. Muchos de estos casos no llegan a la edad adulta, elevándose el riesgo de muerte en infantes.
Efecto anticonvulsivante del CBD en el tratamiento de la epilepsia
Este efecto del CBD fue una de sus primeras acciones descritas por varios investigadores a lo largo de los años 70 y 80: en su presencia aumentan los niveles de anandamida, uno de los cannabinoides endógenos.
El potencial terapéutico del CBD (cannabidiol), un componente activo de la planta de cannabis, ha ganado auge en los últimos años debido a las evidencias de estudios que concluyen su utilidad para controlar las convulsiones en diversos síndromes epilépticos.
Las propiedades anticonvulsivas del CBD y su baja toxicidad para el organismo lo convierten en una herramienta valiosa para tratar diversos síndromes epilépticos resistentes a la medicación convencional
Diversos estudios le atribuyen al cannabidiol un efecto protector neuronal gracias al que reduce la excitación excesiva de las neuronas, ayuda a preservar capacidades cognitivas y reduce la progresión del daño producido en el sistema nervioso por las convulsiones repetidas. Todas estas propiedades convierten al CBD en un buen agente neuroprotector, sin las tasas de toxicidad o peligro de sobredosis que conlleva el uso prolongado de los fármacos antiepilepticos convencionales.
Importantísimo saber y como siempre recomendamos la no automedicación y mucho más en el caso de pacientes polimedicados, la terapéutica cannábica y el seguimiento correspondiente de un equipo de médicos y cultivadores que trabajen en conjunto y por qué no pensar en el autocultivo como proceso terapéutico en si mismo.
La sabiduría de nuestra planta es infinita, de a poco la humanidad irá comprendiendo los secretos medicinales y la interacción con los humanos en nuestra evolución.
