Alertan que las tentativas de femicidio siguen siendo una señal
Alertan que las tentativas de femicidio siguen siendo una señal preocupante y llaman a fortalecer las políticas de prevención y acceso a la Justicia
Especial para InfoSur
Camila Banfi, ministra del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, en el programa InfoSur Radio, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, reflexionó sobre los avances y desafíos pendientes en materia de violencia de género, destacó la importancia de las estadísticas para diseñar políticas públicas y advirtió que las elevadas cifras de tentativas de femicidio continúan representando una señal de alarma para todo el sistema institucional.
La magistrada participó recientemente de actividades desarrolladas en el marco de un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos y sostuvo que, si bien durante los últimos años se produjeron avances significativos en el acceso a la Justicia y la protección de derechos, todavía persisten problemáticas estructurales que requieren un trabajo permanente.
“Es un día que siempre invita a reflexionar. Hemos avanzado mucho, pero todavía tenemos enormes desafíos por delante”, expresó.
Banfi recordó que gran parte de su trayectoria profesional estuvo vinculada al trabajo en violencia de género durante su paso por el Ministerio Público Fiscal en Comodoro Rivadavia.
“Trabajé dieciséis años en estos temas y eso me permite ver claramente cuánto ha cambiado el sistema”, señaló.
Según explicó, cuando comenzó a desempeñarse como fiscal, todavía no existían fiscalías especializadas en género ni muchas de las herramientas institucionales que hoy forman parte de la estructura judicial.
“En aquellos años teníamos una sola agencia para abordar todos los casos y era mucho más difícil brindar respuestas específicas”, recordó.
La ministra destacó que actualmente existen fiscalías temáticas, equipos interdisciplinarios, comisarías de la mujer y mecanismos especializados que permiten abordar las situaciones de violencia desde una perspectiva más integral.
Sin embargo, aclaró que la existencia de estas herramientas no significa que el problema esté resuelto.
“Tenemos que seguir sosteniendo y fortaleciendo todo lo que se construyó”, afirmó.
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con los datos estadísticos elaborados por la Oficina de la Mujer del Superior Tribunal de Justicia y otros observatorios especializados.
Banfi explicó que las estadísticas constituyen una herramienta fundamental para comprender la magnitud real de los fenómenos sociales y orientar políticas públicas.
“Cuando medimos podemos saber dónde estamos y qué tenemos que mejorar”, sostuvo.
No obstante, reconoció que trabajar con cifras vinculadas a femicidios y violencia de género implica también enfrentarse a realidades profundamente dolorosas.
“Son estadísticas muy sensibles porque detrás de cada número hay una persona, una familia y una historia”, indicó.
La magistrada hizo especial referencia a las tentativas de femicidio, un indicador que consideró especialmente preocupante.
“Podemos celebrar que haya menos femicidios consumados, pero cuando observamos las tentativas vemos que los números siguen siendo muy altos”, advirtió.
Según explicó, estas cifras muestran que muchas mujeres lograron sobrevivir gracias a distintas intervenciones o circunstancias, pero igualmente reflejan niveles extremos de violencia.
“Para quienes trabajamos dentro del sistema judicial, esas tasas siguen siendo una señal de alerta muy fuerte”, afirmó.
Durante la entrevista también analizó el crecimiento de las denuncias por violencia de género.
Lejos de interpretarlo únicamente como un aumento de los hechos, consideró que muchas veces refleja una mayor confianza de las víctimas en las instituciones.
“Hoy hay más mujeres que se animan a denunciar y eso también es un avance”, señaló.
Banfi remarcó que durante décadas existieron numerosas situaciones que nunca llegaban al sistema judicial por miedo, dependencia económica o falta de acceso a herramientas de protección.
“Las cifras negras de casos que nunca se denunciaban eran enormes”, sostuvo.
En ese contexto, defendió la importancia de preservar los mecanismos que facilitan el acceso a la Justicia para las víctimas.
“Todo aquello que desaliente una denuncia puede convertirse en una barrera muy peligrosa”, afirmó.
La ministra también se refirió a casos de alto impacto público ocurridos en distintas provincias argentinas, entre ellos el reciente crimen de una adolescente en Córdoba que generó repercusión nacional.
Sin analizar expedientes concretos, sostuvo que estos hechos obligan a revisar permanentemente el funcionamiento de las instituciones.
“Cada caso doloroso tiene que servirnos para pensar qué cosas podemos mejorar”, expresó.
No obstante, advirtió que muchas veces existe una percepción social de inmovilidad que no siempre refleja los cambios producidos en los últimos años.
“Cuando uno observa la evolución del sistema, encuentra avances concretos que antes no existían”, señaló.
Entre ellos destacó especialmente la creación de las Comisarías de la Mujer.
“Es uno de los cambios más importantes que hemos tenido”, afirmó.
Según explicó, estos espacios permiten una atención especializada y representan una herramienta fundamental para la recepción de denuncias y la activación de medidas de protección.
“Tenemos que seguir fortaleciendo esos lugares porque cumplen una función muy importante”, sostuvo.
Otro aspecto que consideró prioritario es la capacitación permanente de todos los operadores judiciales y de seguridad.
“Podemos tener protocolos excelentes, pero si no trabajamos permanentemente en capacitación, las herramientas pierden efectividad”, señaló.
Banfi también planteó la necesidad de acercar más el Poder Judicial a la ciudadanía.
Según indicó, todavía existe una distancia importante entre muchas personas y las instituciones judiciales.
“A veces la gente no sabe qué hace la Justicia, dónde acudir o qué herramientas tiene disponibles”, explicó.
La magistrada relató experiencias desarrolladas recientemente en zonas rurales de la provincia donde incluso existía desconocimiento sobre las funciones específicas de distintos organismos judiciales.
“Nos encontramos con personas que no sabían cuáles eran las herramientas que podían utilizar frente a determinadas situaciones”, afirmó.
Por eso consideró fundamental fortalecer la presencia territorial y los canales de comunicación institucional.
“No puede haber tanta distancia entre la ciudadanía y quienes integran el sistema judicial”, sostuvo.
La ministra destacó además el compromiso de numerosos trabajadores judiciales que cumplen funciones de guardia y atención permanente.
“Hay muchísima gente trabajando las veinticuatro horas para responder a situaciones urgentes”, señaló.
Sin embargo, reconoció que muchas veces esos esfuerzos no logran ser percibidos por la sociedad cuando existen fallas de comunicación o situaciones críticas.
Otro de los temas abordados fue el papel de las organizaciones sociales y de los movimientos de mujeres en la conquista de derechos.
Banfi consideró que muchas de las leyes y herramientas vigentes fueron posibles gracias a años de militancia y movilización social.
“Las grandes transformaciones también nacieron de la lucha de muchas mujeres que decidieron involucrarse”, afirmó.
Por eso insistió en la importancia de sostener esos espacios de participación y debate.
Finalmente, remarcó que la violencia de género no debe interpretarse como una discusión partidaria sino como una problemática social que requiere consensos amplios.
“Estamos hablando de derechos humanos y de la protección de personas vulnerables”, concluyó.
De esta manera, la ministra del Superior Tribunal de Justicia volvió a poner el foco en la necesidad de fortalecer la prevención, mejorar el acceso a la Justicia y sostener las políticas públicas destinadas a combatir la violencia de género, en un contexto donde los indicadores siguen mostrando desafíos que la sociedad aún debe afrontar.