Bohe: “Se terminó la etapa administrativa y comienza el proceso
AGUA HIRVIENDO
Adán Costa.
Abogado. Profesor universitario de Historia, Políticas Públicas y Filosofía (UCU-UNR). Trabaja en el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales y es presidente de la Comisión de Derecho Indígena Latinoamericano e Interjuridicidad del Colegio de Abogados de Santa Fe.
En diciembre de 1806 cuando los ingleses invadieron Buenos Aires, el cacique tewuelche Catemilla en nombre de todos los caciques del sur de la provincia de Buenos Aires ofrecieron 20.000 guerreros y 100.000 caballos para proveer a la defensa en común contra el invasor extranjero. El cabildo agradeció la decisiva participación indígena en la gesta de los años 1806 y 1807 y les asignó el trato de «fieles hermanos». Sin embargo, la historia oficial escrita por Bartolomé Mitre cincuenta años más tarde, escondió este detalle detras del recuerdo de mujeres tirando agua hirviendo desde los techos de sus casas. Borroneó incluso las mismas invasiones inglesas, y naturalmente, los milenios de preexistencia originaria de la historia argentina, a la que la hizo nacer recién un 25 de mayo de 1810. La militarización producida por las invasiones inglesas fue constitutiva de las guerras de la independencia. Claro, Mitre estaba negociando con Inglaterra la incorporación de la Argentina al modelo agroexportador para pocos, que precisaba ampliar la frontera agropecuaria hacia la Patagonia expulsando y exterminando nuestros pueblos originarios. Algo de lo que sigue ocurriendo hasta hoy pero bajo otros métodos. Por Adán Costa
