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Jones: “El deterioro financiero de familias y empresas muestra señales claras de alerta en la economía”
Especial para InfoSur
Alejandro Jones, magíster en Economía, en diálogo con InfoSur Radio que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, analizó distintos indicadores del sistema financiero y advirtió que comienzan a consolidarse señales de deterioro tanto en el comportamiento de los consumidores como en la situación de empresas y comercios.
El economista explicó que, más allá de los indicadores tradicionales, existen variables del día a día que permiten anticipar cambios en la dinámica económica, como el uso de tarjetas, el nivel de endeudamiento y el cumplimiento de pagos.
“Hay ciertos indicios que nos están diciendo que hay que empezar a mirar la economía de otra forma”, señaló.
Uno de los primeros puntos que analizó fue el cambio en los hábitos de consumo, particularmente en el uso de tarjetas de crédito.
Según explicó, en los últimos meses se observa una caída en las compras en cuotas, lo que refleja una menor predisposición al consumo.
“Las operaciones en cuotas vienen cayendo. Eso indica que la gente ya no quiere comprometerse a futuro”, explicó.
Este fenómeno se combina con un mayor uso de la tarjeta de débito, lo que muestra un comportamiento más conservador por parte de los consumidores.
“Lo que entra, se gasta. Es una lógica de ‘déficit cero’ en la economía doméstica”, graficó.
En paralelo, también se registran señales de tensión en el sector empresarial, especialmente a través del aumento en los cheques rechazados.
Jones indicó que este indicador prácticamente se duplicó en el último tiempo, pasando de niveles cercanos al 2,5% a valores superiores al 4%.
“Es un salto muy importante para el sistema financiero y refleja dificultades en la cadena de pagos”, advirtió.
A esto se suma un dato clave: la caída del crédito en términos reales.
Según explicó, a partir de mediados de 2025 comenzó a observarse una fuerte contracción en el otorgamiento de créditos, vinculada a problemas de liquidez en el sistema bancario.
“Los bancos tienen menos capacidad de prestar, y eso impacta directamente en la actividad económica”, sostuvo.
En ese contexto, el análisis más preocupante aparece en los niveles de morosidad.
Jones detalló que los indicadores de incumplimiento de pagos crecieron de manera significativa, especialmente en el caso de las familias.
“En un año, la irregularidad en créditos familiares se multiplicó por cuatro”, señaló.
En el caso del consumo, el aumento es aún más marcado, con niveles que llegan a quintuplicarse en el mismo período.
Esto implica que cada vez más personas tienen dificultades para sostener pagos vinculados a gastos cotidianos.
Por su parte, en el sector empresarial también se registra un incremento en la morosidad, aunque en menor magnitud.
“Pasó de menos del 1% a cerca del 3%. Puede parecer poco, pero para empresas es muchísimo”, explicó.
Para el economista, estos indicadores deben interpretarse en conjunto, ya que forman parte de un mismo proceso.
Menor consumo, restricciones al crédito y aumento de la morosidad configuran un escenario que exige atención.
“Todo esto nos está mostrando que hay un cambio en el comportamiento económico y que hay que estar atentos”, planteó.
Finalmente, Jones sostuvo que no se trata de generar alarma, sino de comprender el contexto y actuar con cautela.
En ese sentido, comparó la situación con una lógica preventiva.
“No hay que tenerle miedo, pero sí respeto. Como cuando uno entra al mar: hay que saber dónde está parado”, concluyó.