El IAPG lanza una tecnicatura inédita en energías renovables y abre una oportunidad para muchos jóvenes
Conrado Bonfiglioli explica cómo la Escuela del IAPG logró crear la primera tecnicatura en energías renovables del país, un proyecto ambicioso que combina tecnología, liderazgo y economía para formar profesionales capaces de enfrentar la transición energética global.
Especial para InfoSur
En diálogo con el programa radial En Línea, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos Radio, el referente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) Seccional Sur, Conrado Bonfiglioli, analizó el cierre de un año difícil para la industria y puso el acento en un tema decisivo para la región: la formación educativa como herramienta estratégica en medio de la transición energética global. En ese contexto, destacó el hito más importante del IAPG en 2025: la creación de la nueva Tecnicatura en Gestión de Energías Renovables, una carrera única en el país.
Bonfiglioli subrayó que, pese a los vaivenes de la actividad petrolera y a la incertidumbre económica, el Instituto logró culminar un proyecto educativo que llevó más de dos años de diseño y revisión. “No es una carrera más. Es una respuesta concreta a lo que el mundo está pidiendo”, aseguró.
Para evitar confusiones y subrayar la profundidad del proyecto, Bonfiglioli explicó de manera clara cuáles son las tres columnas fundamentales sobre las que se construyó esta tecnicatura:
El alumno recibe una preparación tecnológica actualizada, orientada a las necesidades reales del mercado energético.
La primera materia es Inteligencia Artificial, lo que marca desde el inicio el nivel de actualización que tendrá el plan.
La currícula es flexible: si surge una nueva herramienta tecnológica o un paradigma energético, se incorpora sin burocracia.
El técnico no solo debe saber, sino saber dirigir.
Seminarios de comunicación, liderazgo, toma de decisiones y manejo de grupos forman parte del trayecto obligatorio.
La idea es que el egresado pueda desempeñarse tanto en una empresa como en proyectos propios.El egresado debe entender costos, eficiencia e impacto económico de cada decisión energética.
“Un técnico que aconseja sin comprender la economía del proyecto es un técnico incompleto”, dijo Bonfiglioli.
El objetivo es que puedan evaluar soluciones energéticas tanto desde lo técnico como desde lo financiero.Estos tres pilares —técnicos, humanos y económicos— convierten a la tecnicatura en una herramienta formativa integral, capaz de preparar profesionales que pueden desempeñarse en empresas de energía, industrias, estudios de arquitectura, urbanismo, agricultura o consultoría independiente.
Bonfiglioli reveló un dato notable: en solo tres semanas de campaña nacional a través de redes sociales, más de 308.000 personas vieron el contenido de la carrera, 9.700 ingresaron a la página y casi 200 dejaron sus datos para inscribirse. Hubo consultas de las 24 jurisdicciones del país.
Este nivel de interés confirma una realidad: la demanda por formación técnica de calidad es enorme y está insatisfecha.
El modelo 100% virtual permitirá que jóvenes de pequeñas localidades —muchas sin oferta terciaria— estudien sin desarraigarse, y que trabajadores en actividad puedan capacitarse sin abandonar sus empleos.
En el tramo final, Bonfiglioli fue contundente: la Argentina enfrenta un atraso educativo estructural.
“Necesitamos millones de personas bien formadas. No alcanza con tener genios sueltos. Sin educación de calidad no hay industria, no hay país”, afirmó.
Sostuvo que el deterioro del nivel medio obliga hoy a instituciones como el IAPG a asumir un papel que antes correspondía a la escuela técnica tradicional. Y advirtió que la competencia profesional ya no es local: es global.
“Hoy competís con el mundo. Si no estás preparado, quedás afuera. Esta tecnicatura es una herramienta real para que los argentinos puedan ser parte del futuro”, concluyó.