El cáñamo industrial: una alternativa productiva con alto potencial económico y ambiental
Especial para InfoSur
La licenciada Paula Saavedra, en diálogo con el programa radial En Línea, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos Radio, brindó un detallado panorama sobre el cáñamo industrial, una planta con múltiples aplicaciones productivas, bajo impacto ambiental y un creciente interés a nivel nacional e internacional.
Durante la entrevista, Saavedra explicó que el cáñamo y el cannabis pertenecen a la misma especie —Cannabis sativa L— pero se diferencian claramente por su composición. “La diferencia central es el contenido de THC, el componente psicoactivo. El cáñamo industrial tiene menos del 1%, y en la mayoría de los países el límite legal es del 0,3%, por lo que no es una sustancia estupefaciente ni está alcanzada por la ley de drogas”, señaló.
En ese marco, destacó que el cultivo de cáñamo no es ilegal en Argentina, no requiere trámites especiales como el Reprocann y puede desarrollarse sin implicancias penales. Esta condición abre la puerta a una amplia gama de usos industriales, ecológicos y alimenticios.
Saavedra remarcó que se trata de una de las plantas más versátiles del planeta. De una sola especie pueden obtenerse fibras textiles para indumentaria, sogas y lonas —más resistentes que el algodón y con menor consumo de agua—, bioplásticos, papel, materiales para la construcción como bioladrillos aislantes, cosméticos y alimentos de alto valor nutricional.
Las semillas de cáñamo, consideradas un superalimento, contienen altos niveles de proteínas, omega 3 y omega 6, y se utilizan para elaborar aceites, harinas y leches vegetales. Además, la planta tiene un crecimiento rápido: en apenas cinco meses está lista para su cosecha, a diferencia de los árboles que requieren décadas para la producción de papel.
Otro aspecto destacado fue su capacidad de biorremediación. “El cáñamo es una planta bioacumuladora, absorbe metales pesados y permite limpiar suelos contaminados”, explicó Saavedra, subrayando su potencial para regenerar tierras afectadas por actividades extractivas como la minería o la industria petrolera.
A nivel global, el mercado del cáñamo industrial supera los 30 mil millones de dólares anuales, con fuerte desarrollo en países como China —el principal productor—, Estados Unidos, Canadá y varias naciones europeas. En la industria automotriz, marcas como BMW y Mercedes-Benz ya utilizan derivados del cáñamo en componentes internos de sus vehículos.
En cuanto a la situación en Argentina, Saavedra afirmó que el país cuenta con condiciones muy favorables para su desarrollo: clima diverso, suelos fértiles, tradición agrícola y capacidades técnicas instaladas. Provincias como Jujuy, Santa Fe, Buenos Aires y Río Negro ya avanzan en experiencias piloto, con un rol clave del INTA en investigación y evaluación de impacto ambiental y productivo.
Finalmente, recordó que el cáñamo no es una novedad en la historia nacional. “Manuel Belgrano ya promovía su cultivo a fines del siglo XVIII, incluso las velas de las carabelas estaban hechas con fibras de cáñamo”, señaló, y consideró que hoy vuelve a posicionarse como una alternativa estratégica frente a los desafíos ambientales y productivos actuales.
“Es una planta con enorme potencial industrial, generadora de empleo y con capacidad regenerativa. No es una solución mágica, pero sí una herramienta concreta para pensar un desarrollo más sustentable”, concluyó.