Recuperación histórica: avanza el Astillero de Comodoro y proyecta más
Año nuevo, vida nueva:
Como si fuera un “lunes mágico” el comienzo del año hace renacer todos nuestros proyectos fracasados. Ahora sí, este año comenzaré la dieta, a hacer gimnasia, a ahorrar para mi vejez o realizar ese viaje soñado. Este año será el verdadero comienzo de una etapa feliz. La mala suerte es el pretexto de los fracasados y este año será la buena suerte la receta mágica de todos mis éxitos. En fin, demasiada sencillez y complejidad al mismo tiempo y capaz que la cosa es más simple.
Lo mismo le pasa al Gobierno libertario. Los éxitos son solo mérito del Presidente y “si algo pasó de malo” fue culpa de Rosas, Yrigoyen y Perón.
Hay igualmente algo innegable, se llama tener huevos. Es hasta ahora, lo que diferencia a Milei de los anteriores gobiernos y es que le sobran huevos, aunque su estilo no me guste y su apego institucional destiña. Sin embargo, se llamó a silencio con la muerte de Lanata. Ahí arrugó. En vez de cuestionarlo se puso de acuerdo con Cristina para ignorarlo, haciendo aún más grande al mejor periodista de los últimos tiempos.
Esta semana no es momento para andar mirando números o estadísticas. Menos aún para comentarios serios y aburridos. Sin embargo, las famosas reservas del Central terminan el año “negativas” en un número muy parecido a las dejaron AlbertoCristina-Massa.
Hace un año atrás, todos los argentinos estábamos enojados, con un profundo pesimismo y desasosiego. Hoy, según indican las encuestas, que no tengo porqué cuestionar, ese clima cambio a la “esperanza” posiblemente influido por la desaceleración de la inflación. Igualmente, no todo lo que brilla es oro. La desaprobación sigue siendo mayoritaria, con un 50% frente a un 47% de aprobación.
Hoy el nuevo 2025 es todo expectativa. Ya vamos a tener tiempo de ver lo que nos depara el destino político del país. Este año es electoral y el Gobierno debe coronar con un triunfo contundente sobre el medio término de su mandato. Sino lo logra, todo el castillo de naipes puede desmoronarse. Solo hay una cosa que, en lo personal, me amargó el comienzo de este año. La desaparición física de Jorge Lanata. Aquel creador precisamente de la figura de “la grieta” para señalar, supuestamente, la división entre kirchneristas y antikirchneristas. Esa grieta que no era solo política, como se creía, sino también, y fundamentalmente, social y cultural y que durará más allá de los Kirchner y continuaría durante mucho más tiempo, ahora con nuevas denominaciones. Mientras tanto, comenzaré la dieta, gimnasia y comenzaré ese viaje soñado. No quiero rendirme bajo la frase “el año ya está perdido”.