Alertan sobre el crecimiento de las estafas virtuales y recomiendan frenar la “urgencia” antes de responder mensajes sospechosos
Especial para InfoSur
Horacio Avendaño, especialista en cultura digital, en el programa InfoSur Radio, que se emite por 106.1 Petroleros Jerárquicos, analizó el crecimiento de los ciberdelitos y explicó cómo las nuevas modalidades de estafas digitales utilizan inteligencia artificial, manipulación emocional y datos personales para engañar a las víctimas.
Durante la entrevista, Avendaño compartió conclusiones de una charla realizada junto al Ministerio Público Fiscal sobre ciberseguridad y delitos informáticos, donde participaron equipos especializados que trabajan diariamente en investigaciones vinculadas a estafas virtuales.
“El nivel de sofisticación que tienen hoy las estafas digitales es enorme y cambia permanentemente”, sostuvo.
El especialista remarcó que uno de los problemas más importantes es la gran cantidad de casos que nunca llegan a denunciarse formalmente.
“Sabemos que hay muchísimos hechos que ni siquiera se denuncian y eso dificulta entender la verdadera dimensión del fenómeno”, explicó.
Según indicó, incluso cuando no exista una recuperación inmediata del dinero o una resolución rápida, las denuncias permiten construir información clave sobre modalidades, patrones y estrategias utilizadas por ciberdelincuentes.
“La recopilación de casos ayuda muchísimo para entender cómo evolucionan los ataques”, señaló.
Avendaño destacó además el trabajo que vienen realizando la Unidad de Delitos Informáticos y los equipos forenses del Ministerio Público Fiscal.
“Muchas veces es un trabajo silencioso que no se conoce, pero se vienen logrando avances importantes”, afirmó.
Entre otros ejemplos, mencionó investigaciones recientes vinculadas a robo de cuentas bancarias, criptomonedas y bandas organizadas dedicadas a fraudes digitales.
Uno de los ejes centrales de la charla fue el impacto que tuvo la inteligencia artificial sobre las nuevas modalidades de estafa.
“La inteligencia artificial aceleró muchísimo la capacidad de engaño”, advirtió.
Según explicó, hoy resulta relativamente sencillo clonar voces, falsificar identidades digitales o construir mensajes extremadamente convincentes utilizando datos personales obtenidos de redes sociales o bases de datos filtradas.
“Con muy poca información pueden construir un perfil muy creíble de una persona”, sostuvo.
Avendaño incluso relató una experiencia personal reciente donde recibió un llamado aparentemente realizado desde un área de seguridad bancaria.
“La persona se presentó como parte del departamento de seguridad de una tarjeta y justamente utilizaba el argumento de prevenir estafas”, contó.
Durante la llamada, el supuesto operador mencionó datos reales como número de documento, correo electrónico y entidad bancaria utilizada por el entrevistado.
“Ahí uno toma dimensión del nivel de información que manejan”, indicó.
El especialista explicó que muchas veces los ciberdelincuentes obtienen esos datos directamente de publicaciones en redes sociales o de filtraciones masivas de información.
“Nosotros mismos muchas veces entregamos muchísima información sin darnos cuenta”, señaló.
En ese sentido, insistió en la necesidad de revisar hábitos cotidianos vinculados a exposición digital.
“Tenemos que ser muchísimo más cuidadosos con lo que publicamos y compartimos”, afirmó.
Otro de los conceptos más importantes desarrollados durante la entrevista fue el uso de la urgencia como mecanismo psicológico de manipulación.
“La mayoría de estas estafas trabajan sobre mensajes de alarma o urgencia”, explicó.
Según detalló, el objetivo principal es provocar una reacción impulsiva para que la víctima actúe sin detenerse a pensar.
“Te generan nerviosismo para que respondas rápido y sin analizar”, sostuvo.
Por eso, Avendaño remarcó que una de las principales herramientas de prevención es justamente detenerse antes de actuar.
“Lo primero que hay que hacer es parar la pelota, pensar y no responder impulsivamente”, afirmó.
El especialista consideró que desarrollar hábitos de análisis racional frente a mensajes sospechosos será cada vez más importante en el futuro.
“Tenemos que entrenarnos para no reaccionar automáticamente”, indicó.
También alertó sobre el crecimiento de llamadas provenientes de números aparentemente normales y no necesariamente ocultos o privados.
“Hoy muchos intentos de estafa llegan desde números comunes y eso vuelve más difícil detectarlos”, explicó.
Además, señaló que durante los fines de semana suelen incrementarse los intentos de fraude vinculados a tarjetas de crédito y cuentas bancarias.
“La mayoría de estas maniobras aparecen los fines de semana porque los bancos están cerrados”, sostuvo.
Por eso, recomendó actuar rápidamente ante cualquier sospecha, incluso cuando las sucursales no estén operativas.
Entre las recomendaciones básicas mencionó comunicarse inmediatamente con el banco o la tarjeta a través de los canales oficiales y realizar la denuncia correspondiente.
“El primer paso siempre es avisar al banco o a la tarjeta”, señaló.
Luego, explicó, debe realizarse una denuncia policial para que la información llegue formalmente al Ministerio Público Fiscal.
“La denuncia en la comisaría permite que intervenga la Unidad de Delitos Informáticos”, indicó.
Otro de los errores frecuentes que advirtió es borrar mensajes o conversaciones después de sufrir un intento de estafa.
“La gente cree que borrando todo elimina el problema, pero en realidad destruye evidencia”, afirmó.
Por eso recomendó conservar mensajes, capturas y cualquier dato disponible para facilitar futuras investigaciones.
“No hay que borrar nada porque esa información puede ser fundamental para la investigación”, sostuvo.
Hacia el final de la entrevista, Avendaño también compartió una herramienta útil para reducir llamadas no deseadas y posibles contactos fraudulentos.
Se trata del Registro Nacional No Llame, un sistema oficial que permite bloquear llamadas de marketing telefónico.
“Registrarse ahí ayuda muchísimo a reducir llamadas compulsivas y posibles contactos sospechosos”, explicó.
Finalmente, insistió en que la prevención y la educación digital serán herramientas centrales frente al crecimiento constante de los ciberdelitos.
“La tecnología cambia todo el tiempo y nosotros tenemos que aprender a movernos con más cuidado y más conciencia”, concluyó.
De esta manera, el debate sobre ciberseguridad vuelve a instalarse como una de las principales preocupaciones de la vida digital cotidiana, en un contexto donde las estafas virtuales evolucionan constantemente y obligan a reforzar hábitos de prevención y cuidado personal.